viernes, 12 de enero de 2018

De la ubicación o del vericueto electoral





Dr. Xavier A. López y de la Peña.


O dicho de otra manera:
 ¿Dónde estamos para nuestra decisión electoral?

            Aquí o allá, delante o atrás, arriba o abajo, a la izquierda, en medio o a la derecha. Todos nos ubicamos de alguna manera en relación con algún punto que se considere como referencia en la brújula electoral.
            Cual rosa de los vientos habremos de referirnos en particular, en este horizonte a lo que suele considerarse como la derecha, el centro y la izquierda.
            Según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, la palabra derecha o derecho, proviene del latín directus y significa alguno de los siguientes adjetivos: recto, igual, seguido, sin torcerse a un lado u otro; justo, legítimo; fundado, cierto, razonable; directo. Y en sentido figurativo: Conjunto de personas que profesan ideas conservadoras.
            En tanto que la palabra izquierda o izquierdo por su parte y según el mismo diccionario, procede del vocablo vasco eskerra, izquierda y significa alguno de los siguientes adjetivos: zurdo, torcido (no recto, con curvas). Y en sentido figurativo: Conjunto de personas que profesan ideas reformistas o, en general, no conservadoras.
            La posición de centro se coloca intermedia entre las anteriores.

            Bien. Por lo que hemos visto hasta ahora de forma simplista, ser derecho es generalmente aceptado (prejuicio) como bueno o mejor y zurdo o izquierdo es malo o peor ¿Por qué?

            Bueno, porque ya desde tiempo atrás (unos 1.5 millones de años) el ser humano ha sido diestro (esto es, el que tiene tendencia natural a servirse preferentemente de la mano derecha o también del pie del mismo lado) predominantemente y actualmente cerca del 85% de la población mundial es también diestra y ello ha influido en que se valore generalmente como “bueno” el ser  diestro porque es lo común y “malo” el siniestro o zurdo por ser algo excepcional.
            Evolutivamente aún no hay una explicación clara (aunque de cierto algún día la habrá) sobre el porqué de nuestra lateralidad, aunque algunos piensan que se asocia con el desarrollo también del área del habla (Área de Broca) ubicada en el hemisferio izquierdo y en conexión con el área de Wernicke, otro componente importantísimo del lenguaje. Recordamos que nuestro mando motor derecho ocurre desde la corteza motora del hemisferio cerebral izquierdo.

            Como quiera que sea, generalmente los seres humanos somos diestros.

            Esta lateralidad ha impactado consecuentemente en el terreno del pensamiento religioso como era de esperarse, e impronta en nuestra sociedad derivada de la cultura judeocristiana de la que somos herederos; así, queda demostrado en la Biblia con lo estipulado en:
            Lucas 22:69 que dice: Pero de ahora en adelante, el hijo del hombre estará sentado a la diestra del poder de Dios; o en
            Efesios 1:20 …el cual obró en Cristo cuando le resucitó de entre los muertos y le sentó a su diestra en los lugares celestiales.1
            Mateo 25, 31-46: El Juicio final. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”. Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”. Y el rey les dirá: “En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”. Entonces dirá a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”.2

            Más adelante y con estos antecedentes, el empleo de los términos derecha e izquierda en el terreno de la política, tuvo su “origen formal en la votación del 11 de septiembre de 1789 en la Asamblea Nacional Constituyente surgida de la Revolución Francesa en la que se discutía la propuesta de un artículo de la nueva Constitución en la que se establecía el veto absoluto del rey a las leyes aprobadas por la futura Asamblea Legislativa. Los diputados a favor de la propuesta, que suponía el mantenimiento del poder absoluto del monarca, se sentaron a la derecha del presidente de la Asamblea. Los que estaban en contra, y defendían que el rey sólo tuviera derecho a un veto suspensivo y limitado en el tiempo poniendo por tanto la soberanía nacional por encima de la autoridad real, se sentaron a la izquierda del presidente. Así el término "izquierda" quedó asociado a las opciones políticas que propugnaban el cambio político y social, mientras que el término "derecha" quedó asociado a las que se oponían a dichos cambios”.3
            Así también y desde entonces se llaman a los de derecha conservadores, en tanto que a los de la izquierda les señalan como reformistas o liberales. Dentro de éste último se ubicó al marxismo tuvo como una de sus bases ideológicas la oposición a todas las religiones (“…la religión es el opio del pueblo”).

            Con esta breve información veamos ahora cuál puede ser su ubicación ideológica, también señalando unos pocos aspectos:

            Primero (pero no por ello más importante, entiéndase así):

            Si usted es afín a defender lo tradicional y al mantenimiento de jerarquías, como por ejemplo las eclesiásticas, militares (como la defensa de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado utilizándolas como excusa para mantener el orden establecido saltándose las leyes y atentando contra los derechos humanos -entiéndase ahora la Ley de Seguridad Interior-), o económicas (apoyo a las multinacionales); si reconoce un diferenciado clasista de la sociedad. Si mira con buenos ojos apoyar al empresario frente al trabajador, pues es él el que crea riqueza y ofrece los puestos de trabajo. Si se pronuncia en dar un mejor trato en favor a las grandes multinacionales. Si está en contra de otorgar subsidios por desempleo y la ayuda a dependientes y otros, basado en la premisa de que todo aquél que quiera derechos y servicios sociales (Vivienda, Salud, Educación, Recreación, Empleo…) debe pagárselos a sí mismo. Así también como el de contratar un plan privado para pagarse su pensión cuando le llegue el día de retiro.
            Si está a favor del libre comercio y la privatización de las empresas. Si está del lado de seguir financiando a la Iglesia como si se tratase de una institución que aporta al Estado mucho más de lo que recibe y si cree que se debe legislar teniendo en cuenta sus valores, pues México es un país con honda tradición católica, criminalizando el aborto, estigmatizando a los homosexuales y lesbianas, o a unión entre parejas del mismo sexo, oponiéndose a la educación sexual en las escuelas, contra el control de natalidad y la libertad y diversidad de las multi variadas preferencias sexuales. Si considera que el cambio climático obedece a la voluntad de Dios. Entonces está usted ubicado en la derecha.

            Segundo:

            Si usted conviene en vivir en un Estado laico y aconfesional que promueva una convivencia en sociedad, plural y respetuosa donde convivan tanto creyentes como no creyentes.
            Si cree que el Estado debe propugnar por garantizar a sus ciudadanos el acceso a derechos básicos como la alimentación, salud, vivienda, educación, seguro de desempleo y pensiones por jubilación.
            Si se acepta el libre comercio y una forma de capitalismo regulado por vías democráticas y no autoritarias y un modelo de participación política que vaya más allá de la democracia representativa incorporándole elementos de democracia participativa y directa.
            Si está de acuerdo con que se promueva la solidaridad con la población más desfavorecida entre los trabajadores, inmigrantes, minusválidos, enfermos, desempleados, ancianos y otros; En lograr la igualdad y los derechos de la mujer, la reinserción y rehabilitación de los delincuentes en la sociedad y la defensa de los derechos de las minorías.
            Si mira el tema de sexualidad de forma abierta, como una libertad personal irrenunciable; si está a favor del apoyo al uso de métodos anticonceptivos, ya como medio de planificación familiar como para evitar el contagio y la propagación de enfermedades de transmisión sexual, particularmente del sida.
            Si reconoce los derechos de los homosexuales y las lesbianas, incluyendo su unión contractualmente legalizada como forma de convivencia alternativa a la institución matrimonial.
            Si considera que el aborto debería ser desde libre o hasta considerar que debería permitirse cuando haya riesgos graves para la salud de la madre o del feto, como consecuencia de una violación o de graves defectos en el producto.
            Si está a favor de la conservación del medio ambiente, de la supresión de la energía nuclear, la promoción de fuentes de energía alternativas y la supresión del maltrato animal.
Entonces está usted ubicado en la izquierda.4

            Por último veremos las posiciones políticas que guardan distintos partidos políticos en México de acuerdo a su ubicación en cuanto a la izquierda, derecha o centro.

            PRI. Ideología: Neoliberalismo, Nacionalismo, Tecnocracia, Constitucionalismo,   Centrismo político.
            Posición política: Centrismo político.

            PAN. Ideología: Humanismo cristiano, Liberalismo conservador, Conservadurismo       social, Democracia cristiana.
            Posición política: Centro-derecha. Derecha.

            PRD. Ideología: Keynesianismo. Socialdemocracia.
            Posición política: Centro-izquierda.

            MORENA. Ideología: Socialdemocracia, Progresismo, Reformismo.
            Posición política: Izquierda.

            CONVERGENCIA. Ideología: Socialdemocracia, Nacionalismo democrático.
            Posición política: Centro-izquierda.

            PARTIDO VERDE. Ideología: Política verde, Conservadurismo social, Ecologismo.
            Posición política: Derecha.

            PARTIDO ENCUENTRO SOCIAL. Ideología: Conservadurismo.
            Posición política: Centro-derecha.

            PARTIDO DEL TRABAJO. Ideología: Socialismo, Antiimperialismo, Laborismo,     Nacionalismo popular, Socialismo del siglo XXI.
            Posición política: Izquierda.

            MOVIMIENTO CIUDADANO. Ideología: Socialdemocracia, Socialismo             Democrático, Democracia participativa, Progresismo, Feminismo,             Socioliberalismo, Secularismo.
            Posición política: Centro-izquierda, Izquierda.

            NUEVA ALIANZA o PANAL. Ideología: Liberalismo económico, Liberalismo             social, Progresismo.
            Posición política: Centro, Centro-izquierda.

            Ahora ya podrá ubicarse y decidirse por qué partido político le convendría votar en las próximas elecciones. Sin embargo, algunos piensan que: “La izquierda es necesaria para cambiar las cosas, y la derecha es necesaria para conservarlas. La derecha sin la izquierda tiende al puro inmovilismo de Parménides, pero la izquierda sin la derecha tiende al impuro movilismo de Heráclito”.5

            ¿Entonces…?



1 . Bible Gateway. Consultado en internet el 8 de enero de 2018 en: https://www.biblegateway.com/verse/es/Lucas%2022%3A69
2 . Mt 25, 31-46: El Juicio final. Consultado en internet el 8 de enero de 2018 en: http://www.deiverbum.org/mt-25_31-46/
3 . Derecha política. Consultado en internet el 8 de enero de 2018 en: https://es.wikipedia.org/wiki/Derecha_pol%C3%ADtica.
4 . Izquierda política. Consultado en internet el 15 de diciembre de 2017 en: https://es.wikipedia.org/wiki/Izquierda_pol%C3%ADtica
5. Salva Solano Salmerón. Vota y Calla. Consultado en internet el 15 de diciembre 2017 en: https://www.votaycalla.com/ideologias-politicas-10-diferencias/#.WjRDl1WWavE
6. Miscelánea natural. Consultado en internet el 23 de diciembre de 2017 en: http://www.miscelaneanatural.org/derechos-y-libertades/que-es-la-izquierda-y-derecha-politica-sistema-de-clasificacion-del-espectro-politico
5 . Andrés Ortiz-Osés. Derecha e izquierda: filosofía y religión.
En: http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2015/10/27/derecha-e-izquierda-filosofia-y-religion-iglesia-dios-jesus-papa-obispo-clase-religion.shtml

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Del Año Nuevo y los dolores de cabeza



Dr. Xavier A. López y de la Peña.
            
En vísperas del año nuevo quizá nos preguntemos:


            ¿Qué hicimos este año y que haremos el próximo?




       
    De seguro trataremos de reconciliarnos con la comadre lupita, por no haberle podido pagar a tiempo la renta de la casa. Dejaremos de gastar tanto en comprar cucherías por internet o de comer tanta comida chatarra, y ya ni hablar de bajar de peso y del gusto por las chelas. Tal vez invertir en comprar un filtro de agua y al fin dejar de gastar en agua de garrafón Bonafont, Santorini o Ciel. entre otras.

            ¿Estamos en los preparativos de la cena de fin de año?

            Nos decidiremos entre repetir la cena con lechón al horno del año anterior, hacer un estofado de cordero o de entrarle duro a los tamales y la gelatina de zanahoria como siempre.

            ¿Recibiremos a tiempo el aguinaldo?

            Si no, habrá que pedir un préstamo en la Caja de Ahorro o llevar la tele al empeño nuevamente. Aunque podría dar un tarjetazo de la Bancomer o romper el cochino (llámase así a la alcancía de barro que con forma de chancho se tiene en alguna esquina de la vivienda familiar).

            ¿Qué regalos tendremos que comprar y para quién?

            Un mameluco abrigador para el nieto, dos botellas de vino para nuestro compadre el notario, un nuevo horno de microondas para la hija que además es su cumpleaños, un tablero de ajedrez para mi sobrino Ernesto, un libro de Carlos Ruiz Zafón (La sombra del viento) para mi hermano Carlos, unos guantes para Pedro, una caja con chocolates para las secretarias del sindicato, dinero en efectivo para la empleada doméstica, etc.

            ¿Por quién votaremos el próximo año?

            Por el candidato tecnoburócrata neoliberal PP MID, que se dice no priísta y por tanto que nada tiene que ver con las pillerías cometidas por unos cuantos sí priístas que no menciono porque me faltaría espacio; por el expriísta AMLO, el sedicente nuevo Mesías, que no hay otro de MORENA que ahora sí combatirá la corrupción, la pobreza, el desempleo, la inseguridad y desigualdad; por el candidato(a) del FRENTE (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano) que aún no ha sido decidido pero que fuertemente perfila a el juvenil RICARDO ANAYA que no se ha enriquecido, sino que ya él y su familia eran ricos con su trabajo; o por algún independiente como Margarita Zavala, expanista pero panista de corazón esposa de Felipe Calderón (o Lipe, porque en él se perdió la fe; sí, el de la narcoguerra); o por el expriísta Bronco, o por el experredista Rios Piter. Y por el perredista no perredista, Miguel Mancera qué, ¿dónde se colocará? ¿A la derecha, la izquierda o al centro?

            ¿Cómo haremos para bajar el colesterol que tenemos alto o cuando nos decidiremos por operarnos la hernia?

            Ya basta de comer chicharrón en salsa verde, huevos con tocino, birria o carnitas estilo Michoacán, flautones o machaca con huevo. Basta del menudo y las fritangas, nada de embutidos. ¡No! Ahora habrá que comer sano: lechugas, acelgas, espinacas, calabacitas, brócoli, zanahorias, camote, poro, nopales, verdolagas o -simplemente-, papas hervidas. Hay que dejar ya de lado la pravastatina, el omeprazol y el carbonato, y hacer ejercicio rutinariamente. Comprarse unos nuevos tenis para salir a correr al río San Pedro tres veces a la semana, reactivar las clases de yoga o los derechos en el Club que dejamos de pagar hace dos años. Quizá una lipectomía ampliada, volvernos vegetarianos u ovoveganos o ayudarnos con medicinas alternativas: Acupuntura, Magnetoterapia y mil más. Pero por favor, nada de comer Gansitos, Twinkywonder de vainilla, Paketaxo o Milkyway. No y no.

            ¿Habrá que contratar otro abogado para resolver el asunto con el proveedor tal, o recurriremos a la PROFECO porque no nos han entregado el clóset de pared a pared que mandamos hacer hace seis meses?

            ¿Al fin impermeabilizaremos la casa?

            Porque ya se mira algo de humedad en el desván y los impermeabilizantes aún conservan precios rebajados del BUEN FIN.

            ¿Ya toca llevar el automóvil al taller para servicio?

            Sí, porque requiere de ajuste de frenos, cambiar la calavera trasera derecha, y reponer el foco de la luz de freno izquierda. Tal vez una alineación y balanceo y mandar lavar la tapicería. No me acuerdo si revisé el nivel del líquido antocongelante y cómo está el aceite de la transmisión. ¿La qué? Ha sí, la llanta de refacción hace tiempo que no la reviso, quizá hasta necesite aire o a lo mejor ya ni la tengo.

            ¿Cuánto habrá de subir la póliza del seguro del auto, de gastos médicos, la colegiatura de los chicos, la renta del despacho, el precio de la gasolina, el kilo de chayotes o las tortas ahogadas, el del gas y la tarifa eléctrica?

            Con lo del gasolinazo nos atuvimos a la compra cada vez más cara del combustible y ahora con la liberación de su precio a ver cómo nos va. Y sólo Carstens sabrá por qué nos cuesta más cara la gasolina cuando el precio del crudo sube o baja. Sube la gasolina y sube todo; más de más.

            ¿Cambiaremos de trabajo?

            Porque si gana MORENA, de seguro nos liquidan. Y el TLCAN está que arde ya que el supremacista blanco D. TRUMP no deja de atosigarnos con las sandeces y tarugadas de que quiere salirse del tratado, de que fúchila con Corea del Norte, que le pagaremos su mentado MURO, que se le cierren las puertas a la entrada de musulmanes, que se pelea hasta con su propia sombra, que lo del cambio climático por contribución antropogénica son FAKE THINGS & more.

            ¿Qué que con la reforma energética?

            Que si toca la segunda o tercera o cuarta ronda, que si explotaremos un nuevo yacimiento, que mejorarán las refinerías, que ya no dependeremos tanto de los ingresos petroleros, que si Romero Deschamps (el sempiterno líder de los petroleros) se reeligirá; que porqué Gómez Urrutia, líder del sindicato minero, sigue viviendo en Canadá como si nada.

            ¿Qué con la reforma de justicia?

            Que ahora ya no habrá lentitud en la resolución de juicios, que ya serán orales. ¡Si chucha!
            Que se presumirá a los indiciados como inocentes hasta que no se demuestre lo contrario. ¡Si, más chucha!
            Que se combatirá la tortura, los tratos crueles e inhumanos. Que dejaremos atrás la corrupción y la impunidad. ¡Si, recontrachucha!

            ¿Qué pasa con el dinero donado para la reconstrucción, tras el temblor del pasado reciente?


            What are you trying to say?

lunes, 20 de noviembre de 2017

"Hantiguedades"

De visita en un tianguis lugareño.

Dr. Xavier A. López y de la Peña


Ensayo literario

En medio del bullicio típico dominguero del mercado público, mezclado con los olores a fritangas, frutas, flores y –de vez en cuando- a humanidad, deambulaba a paso calmo mirando con una mezcla de curiosidad y desenfado los diversos puestos con mercancía varia.
La gente alrededor deambulaba afanosamente por los improvisados pasillos a la búsqueda de tornillos, aditamentos para el inodoro, una blusa, herramienta usada, un compact disk o una licuadora más o menos en buen estado. Otras más se detenían a comer unos tacos de lechón con don Ramón; de birria o un sencillo cucurucho de papel repleto de fruta fresca de la estación jugosamente espolvoreada con chile en polvo y sal.
            El sol abrileño a las 11 de la mañana ya caía a plomo y los improvisados toldos multicolores apenas aliviaban el bochorno matinal adicionándole un efecto «invernadero» al paseo.
El año pasado las lluvias habían escaseado -recordaba- y al tiempo relacionaba el recuerdo con las necesarias lluvias para fecundar al campo y, de paso, contribuir a limpiar los pasillos del mercado.
¡Pásele a ver qué le gusta! ¡Pónga precio! -interrumpían las meditaciones que me hacía, escuchándose aquí y allá la voz de los gritones marchantes.
No lejos, desde un automóvil viejo y destartalado,  retapizado con jirones de tiempo, hablaba el típico merolico, el locuaz inacabable con la boca llena de palabras que publicitaba sus mercaderías de la herbolaria afanosamente como útiles.
Garantizado patroncito –recalcaba. 
Hablaba y hablaba de los menjurjes contra el mal del pinto, la diarrea, los temblores, la calentura o los granos rebeldes de la cara. Sobre éstos últimos decía con un bien estudiado lenguaje:  No deje que su apariencia demerite ante los demás –argumentaba pomposamente, sin dejar de hablar y sin un sólo error de dicción-  y cúrese definitivamente los granos seborreicos o acneiformes de su cara con el tradicional ungüento del Tío Pancho que contiene, en su fórmula, los ingredientes más reconocidos por la dermatología del mundo para restaurar la piel maltratada por el sol, la tierra y la terrible contaminación que inflige, junto con la radiación ultravioleta y los gérmenes del ambiente, serios daños a la epidermis y la dermis adjunta.  ¡Únteselo por la mañana con un leve masaje, déjelo actuar unos 5 minutos y lávese con jabón de pastilla! No encontrará algo mejor –decía y decía sin parar- y a sólo 1 pesito. ¡Llévese 3 por sólo el precio de 2 y haga feliz,  regalándoselo, a su graniento vecino o a la comadre concha! La amplificada voz del merolico brotaba inacabable por los altavoces improvisados colocados sobre el multicolor techo de su automóvil que mostraba tantos restos de colores que señalaban, cada uno de ellos en años y décadas probablemente, el paso del tiempo en su estructura en símil con el de los anillos que la naturaleza imprime en el tronco de los árboles. La voz del merolico competía en volumen –avatares de la lucha sórdida comercial- con el del puesto de enfrente que vendía, entre muchas, cintas pirata grabadas del grupo norteño Tigres de Nuevo León y de la popular Chacha Lona que, en ese momento se reproducía y que a ritmo de salsa estridente brotaba por los baffles colocados a ambos lados del changarro con una salida de 200 watts de potencia y acompañado por el rítmico saltar de las luces multicolores desplegadas en la carátula del amplificador. La estridencia superaba, con mucho, los decibeles permisibles para preservar la capacidad auditiva al óptimo.
            No faltaba tampoco el comerciante agresivo que, en torno a su mercadería compuesta de artículos de ferretería de origen chino o taiwanés pero con vistosos empaques multicolores y títulos en inglés decía a los viandantes ¡Acérquese, no se raje! ¡Si no compra no mire, deje turno al que puede! ¡Estoy aquí para vender, agarre lo que le guste y nos arreglamos!
            El mercado o tianguis dominguero con su barullo multicolor y festivo era el centro de atracción comercial de la población con escasos recursos y para todos aquellos que por una u otra razón, no habían podido comprar durante la ajetreada semana  ya naranjas, jitomates, unos huacales de pollo para el caldo o refacciones para el boiler. Día de fiesta popular, paseo obligado para muchos, oportunidad de comercio para los más.
            Llegué, casi al final del mercado, a uno de los dos locales que desde hacía unos dos años se había instalado luego que el municipio trató, con su construcción y asignación por enésima vez, de reordenar al comercio ambulante. En él se ofrecían baratijas viejas y  dizque viejas de  las más disímbolas.
“Hantigüedades” -decía un letrero que lucía en la parte alta, mal escrito en letras amarillas desteñidas sobre una tabla de ocote vieja y cuarteada fijada a la pared con 3 clavos oxidados y torcidos -quizá para enfatizar, inconscientemente o subliminalmente como se estila, que lo que ahí se vendía era realmente viejo-.
            Nada podía estar más a tono con el negocio que su dueña: doña Tula  (realmente ella se llamaba Esperanza) como todos le decían- , una mujer de unos 75 años de edad, enjuta, algo encorvada, de pelo blanco mal peinado o despeinado para ser más justos. Tan activa que parecía tener menor edad. No paraba, y ya desde el banquillo desvencijado de madera que tenía fuera del negocio miraba “como no queriendo” a todo el que entraba a su negocio, lista siempre a darle el precio que consideraba justo por sus baratijas. Inquieta pasaba de un local al otro separados sólo por una pared. No perdía detalle de nada. Llevaba 30 años en el negocio –me confesó alguna vez- cuando su viejo la abandonó dejándola con seis hijos allá en el pueblo de Acatipla, Estado de Morelos y se juntó -luego, luego, por la necesidá –recalcaba, con un antigüero epiléptico que recorría los pueblos de la región en busca de cosas viejas para comerciar. Ella tuvo que sufrir “muncho” –decía con orgullo- para sacar de pobres a sus hijos y darles estudios. La vida para ella había sido marcada como la de otras muchas mujeres mexicanas nacidas en el campo y sin contacto con ofertas culturales: dura, llena de privaciones y trabajo de sol a sol. Nunca fue a la escuela pero aprendió los números y las letras poco a poco de Pancho, su nuevo viejo “piléptico” –decía, que había ya pasado a mejor vida –allá por el 1985, día del temblor de México- y que le dejó ello como herencia y, por supuesto, el amor por el valor comercial que tienen algunas cosas viejas.
            -Buenos días, doña Tula. ¿Cómo sigue? –inquirí sin mostrar un verdadero interés porque de lo contrario tendría que armarme de paciencia para escuchar, nuevamente, toda su patobiografía en retahíla salpicada de una y mil anécdotas intermedias. Desde su “desfuerzamiento” del brazo izquierdo secundario a una espina de maguey que le encajó a los 8 años de edad su prima Remigia en el patio de los gallos,  hasta la osteoporosis que le habían diagnosticado en León, Guanajuato,  cuando la sometieron a una  “quiensequé-metría”  carísima –como decía.
            Mal doctor -contestó sentada en su banquillo sin voltear a mirarme. Me recetaron unas inyecciones “muin” caras para la “osporosis”.
            De súbito, se incorporó ágilmente tan pronto una señora que cargaba un niño chillón y con el espacio entre nariz y labio superior lleno de mocos resecos le preguntó: ¿cuánto por la “basculita” ésta? –dijo señalando una desvencijada e inútil báscula de platillos de latón.

            Setenta y cinco pesos –contestó casi de inmediato y añadiendo: -es marca “Jiménez”, no tiene una pata, pero está güena dijo doña Tula levantándola y quitándole el polvo con un fuerte soplido.