jueves, 1 de febrero de 2024

Digestión digital.

 

Digestión o…
indigestión digital. 


La nueva camada de nativos de este mundo digital es tan diestra
en el uso de teclados como torpe en la interpretación,
en tiempo real, de la conducta ajena,
especialmente en lo que respecta a advertir la consternación
que provoca la prontitud con la que interrumpen una conversación
para leer un mensaje de texto que acaban de recibir. 

Daniel Goleman (Inteligencia emocional, 1995)


Dr. Xavier A. López y de la Peña. 


La palabra "digestión" proviene del latín digestio y significa "acción y efecto de transformar un alimento en una sustancia propia para la nutrición". Sus componentes léxicos son: el prefijo di- (divergencia/separación múltiple), gerere (hacer, llevar a cabo), más el sufijo -ción (acción y efecto).
Y “digital” hace referencia a un cierto dispositivo o sistema que crea, presenta, transporta o almacena información mediante la combinación de bits. En donde bit (o dígito) es la unidad de medida de cantidad de información, equivalente a la elección entre dos posibilidades igualmente probables.
Luego entonces, entendemos la digestión digital como la acción y efecto de transformar la información sensorial que recibimos en “información digital” accesible solo mediante un determinado chisme electrónico de plástico, para procesarla e incluirla en nuestro estado de conocimiento, permitiéndonos con ello decidir y actuar consecuente y pertinentemente.
Reconocemos que en nuestra sociedad somos ahora unos seres humanos altamente tecnificados, convertidos en una especie de cyborg (del acrónimo en inglés cyborg: de cyber [‘cibernético’] y organism [‘organismo’], ‘organismo cibernético’): criatura compuesta de elementos orgánicos y dependiente de dispositivos tecnológicos y cibernéticos varios, cuya palabra proviene del griego kybernḗtēs, que se refiere al timonel, el cual "gobierna" la embarcación.
            Por ello, vivimos en un mundo en donde lo tecnológico se ha extendido y socializado de una manera tan importante, que la información y la comunicación a través de plataformas de medios sociales construyen y dan forma a nuestra cotidianidad, haciéndola fundamental y ya necesaria para la condición humana.1
            De esta manera, la vida se hace ya imposible sin contar entre muchos otros, con el teléfono celular (smartphone) haciendo, con frecuencia, que estemos más interesados y estar al pendiente de él, que de atender a lo que nos está diciendo en la conversación un amigo, la petición de un hijo o el reclamo de la esposa. De llegar a padecer al extremo, un miedo irracional a estar sin dicho teléfono móvil, lo que se da en llamar nomofobia, anglicismo derivado de “no-mobile-phone-phobia”.
            Por ejemplo, entre la población española se ha determinado que casi un 70% de ella tiene dependencia tecnológica, esto quiere decir, concentración del conocimiento de la tecnología y el know-how tecnológico para el diseño, la creación y producción de maquinaria y equipo en el "primer mundo"2, que se concentra, entre otras, en el uso abusivo de los aparatos electrónicos, generalmente conectados a la Internet, como el teléfono móvil, la tablet, el ordenador, la Smart TV o la videoconsola); 45% reconoce que pasaría más tiempo con su pareja si no le prestara tanta atención a sus dispositivos; que el 40% duerme menos tiempo por atender a sus aparatos tecnológicos y que un 20% siente envidia o tristeza porque su vida no es tan perfecta como la que se ve en Instagram, WhatsApp, X, Facebook, Snapchat y Tik Tok.3
                El autoproclamado futurista, bloguero, digerati (termino derivado del inglés digital y litterati, se refiere a las personas que hacen un alto uso de las tecnologías digitales para expresarse como individuo; es decir aquellos individuos que usan blogs, guardan sus fotos en internet, etc.), escritor, conferenciante y consejero alemán, Gerd Leonhard, propuso cinco derechos humanos que deberían ejercerse en la vida digital: Derecho a permanecer neutral, el derecho a ser ineficiente, el derecho a desconectar, el derecho a ser y permanecer anónimo y el derecho a emplear o contratar personas en lugar de máquinas.4
Con esto, Miller y el citado Leonhard, han profundizado en el derecho a ser ineficientes, algo que se ha considerado como el núcleo de la humanidad. El autor de La tecnología vs. La humanidad ha explicado que la tecnología imprime la idea de que todo tiene que ser eficiente.

            Veamos ahora algunas ventajas y desventajas del internet:

Ventajas internet: Acceso rápido a la información sobre cualquier tipo de conocimiento. Conexión con personas de todo el mundo. Posibilidad de traducir y practicar idiomas. Posibilidad de no solo ser consumidores de contenido informático, sino de ser sus creadores. En el terreno educativo impulsa la imaginación y creatividad de los alumnos, así como la formación y educación a distancia. Recibir sugerencias acordes a nuestros intereses. Generar una publicidad mejor dirigida. Obtener información personalizada. Con el internet de las cosas podremos controlar múltiples aparatos domésticos. Facilitan el traslado y transporte de bienes y personas a distintos puntos y a un menor tiempo. Incentiva a nuevos empleos como en la ingeniería de software, especialistas en análisis de datos y otros. Mejorar y facilitar la productividad industrial controlando procesos anteriormente manuales y más.
Desventajas: Falta de interacción en el mundo real. Sentimientos de soledad, después de la euforia. Puede crear dependencia por su empleo excesivo causando con ello depresión, aislamiento social y ansiedad. Recopilación de nuestra información privada. Causar la sensación de ser espiado (mismo que puede ser cierto). Con la robotización de múltiples acciones se puede causar desempleo. Afecta la productividad en el ámbito laboral, estudiantil y personal al actuar como distractor. Su obsolescencia programada obliga a consumir nuevos productos. Compromete la seguridad del usuario (particularmente en redes WiFi abiertos). El uso de tecnologías de vigilancia masiva biométrica viola el derecho a la privacidad y reprimen la participación democrática. Las filias y fobias del programador pueden causar un sesgo algorítmico que incrementen la desigualdad, la discriminación y la alineación entre la sociedad. Constituye un terreno fértil para la difusión de Fake news y otras.5
            Estas ventajas y desventajas han propiciado que se emitan ciertas normas y leyes regulatorias tanto en su diseño como en su práctica, que salvaguarden de manera particular los derechos humanos en riesgo. De hecho, en la primera propuesta de    Ley de Inteligencia Artificial emitida por la Unión Europea (2021) se establecen obligaciones para proveedores y usuarios en función del nivel de riesgo de la Inteligencia Artificial (IA), de la siguiente manera:
Riesgo inaceptable.
Aquellos que se consideran una amenaza para las personas y serán prohibidos.
Incluyen: la manipulación cognitiva del comportamiento de personas o grupos vulnerables específicos: por ejemplo, juguetes activados por voz que fomentan comportamientos peligrosos en los niños.
Puntuación social: clasificación de personas en función de su comportamiento, estatus socioeconómico o características personales.
Sistemas de identificación biométrica en tiempo real y a distancia, como el reconocimiento facial.
Aunque existen algunas excepciones a esta calificación. Por ejemplo, los sistemas de identificación biométrica a distancia "a posteriori", en los que la identificación se produce tras un retraso significativo, se permitirán para perseguir delitos graves y sólo cuando haya previa aprobación judicial.
Alto riesgo.
Sistemas de IA que afecten negativamente a la seguridad o a los derechos fundamentales, divididos en dos categorías:
1. Los sistemas de IA que se utilicen en productos sujetos a la legislación de la UE sobre seguridad de los productos. Esto incluye juguetes, aviación, automóviles, dispositivos médicos y ascensores.
2. Los sistemas de IA pertenecientes a ocho ámbitos específicos que deberán registrarse en una base de datos de la UE: identificación biométrica y categorización de personas físicas; gestión y explotación de infraestructuras críticas; educación y formación profesional; empleo, gestión de trabajadores y acceso al autoempleo; acceso y disfrute de servicios privados esenciales y servicios y prestaciones públicas; aplicación de la ley; gestión de la migración, el asilo y el control de fronteras; asistencia en la interpretación jurídica y aplicación de la ley.
Todos los sistemas de IA de alto riesgo serán evaluados antes de su comercialización y a lo largo de su ciclo de vida.
IA generativa.
Como ChatGPT, tendría que cumplir requisitos de transparencia, como son: revelar que el contenido ha sido generado por IA; diseñar el modelo para evitar que genere contenidos ilegales; publicar resúmenes de los datos protegidos por derechos de autor utilizados para el entrenamiento.
Riesgo limitado.
Estos sistemas deben cumplir unos requisitos mínimos de transparencia que permitan a los usuarios tomar decisiones con conocimiento de causa. Tras interactuar con las aplicaciones, el usuario puede decidir si desea seguir utilizándolas. Los usuarios deben ser conscientes de cuándo están interactuando con la IA. Esto incluye los sistemas de IA que generan o manipulan contenidos de imagen, audio o vídeo (por ejemplo, deepfakes).6

 

            Bien, ya estamos inmersos en lo Digital. Lo consumimos y muchas veces lo devoramos para satisfacer nuestros deseos de conocimiento, creatividad, comunicación, información, capacitación, aprendizaje, desarrollo, productividad, progreso, eficiencia, bienestar, solaz y esparcimiento.
El impresionante desarrollo tecnológico alcanzado en las últimas décadas y su gran impacto en nuestra cultura nos ha llevado a convertirnos en un nuevo Homo sapiens-sapiens: el Homo sapiens-sapiens-digitus.
Sin embargo, dicho cambio obliga a vencer la resistencia que se observa a manejar estas nuevas herramientas y procesos que demandan cierto grado de capacitación, a su vez que desarrollar nuevas habilidades y destrezas para su uso. Asegurar su protección ante posibles amenazas, que se adapte a nuestras necesidades y de poder acceder a ella, dado su frecuente elevado costo.7
Y de asegurarnos y recordar siempre -eso sí-, que nuestro mundo está en vivir en relación con nuestros congéneres y en la naturaleza toda que nos rodea, y no adosados al screen o pantalla del computador; de despertar a un nuevo día al término de un sueño reparador y no con el sonido de un despertador activado previamente por la instrucción que le dimos a Siri o Alexa; en poder calcular que al comprar 2 kilos de manzanas (con precio de 30 pesos el kilo) tendremos que pagar 60 pesos, sin tener que recurrir al smartphone y su función de “calcular” para poder hacerlo; en identificarnos diciendo nuestro nombre ante una autoridad y no, con solo poner el rostro frente a una cámara que pueda asegurar que, efectivamente (y si es que estoy registrado en su database), soy yo; escribir un poema sobre el “desenfado de vestir casual”, sin tener que recurrir al ChatGPT para ello; o poder coger un libro de un estante y saborear su lectura en nuestro sofá preferido, sin tener que recurrir al Smart Audiobook Player o Storytel que, por cierto, está ya sin batería o ya con su software obsoleto; ir a visitar a la abuela Gertrudis caminando por la calzada del Bosque hasta llegar al cruce con la avenida Constitución, dar vuelta a la izquierda y avanzar tres cuadras más hasta  llegar a su casa, sin necesidad de tener que recurrir al Waze para ello, etc.
 
Finalmente, por causa de la tendencia creciente, progresiva e imparable de digitalizar los libros, me permito registrar unas palabras alusivas a esta resistencia al cambio digital expresadas, y que comparto, del escritor, periodista y académico español Arturo Pérez Reverte, dadas a conocer en su artículo Leer con luz de luna (noviembre 2010) y que dice:

 

Si los libros de papel han de acabar siendo patrimonio exclusivo de una casta lectora mal vista por elitista y bibliófila, reivindico sin complejos el privilegio de pertenecer a ella. Que se mueran los feos. Y los tontos.

Tengo casi 30 mil libros en casa; suficientes para resistir hasta la última bala. Quien crea que esa trinchera extraordinaria, su confortable compañía, la felicidad inmensa de acariciar lomos de piel o cartón y hojear páginas de papel, pueden sustituirse por un chisme de plástico con un millón de libros electrónicos dentro, no tiene ni puta idea. Ni de qué es un lector, ni de qué es un libro.8

 


Este es, pues, un motivo más de mi indigestión digital porque, como refiere el estadounidense e ingeniero en robótica Daniel H. Wilson: nosotros, los humanos, tenemos una relación de amor-odio con nuestra tecnología. Amamos cada nuevo avance y odiamos cuán rápido está cambiando nuestro mundo.9


1 . Liceaga Mendoza, R,I (2022). rue&db=asn&AN=156442723 &lang=es&site=ehost-live «Esclavitud Y Tecnología. Una Aproximación Filosófica, Política Y Ecológica.». Andamios,19(48), 183–206. Consultado el 09-06-2022.
2 . https://estudiosdemograficosyurbanos.colmex.mx/index.php/edu/article/view/380#:~:text=La%20dependencia%20tecnol%C3%B3gica%20se%20refiere,estos%20medios%20f%C3%ADsicos%20de%20producci%C3%B3n.
3 . https://cadenaser.com/cmadrid/2023/04/25/un-70-de-la-poblacion-tiene-dependencia-tecnologica-segun-un-estudio-de-kaspersky-ser-madrid-sur/
4 . https://mundo.cloud/noticias/innovacion-noticias/la-dependencia-tecnologica-y-el-riesgo-de-amputar-las-habilidades-humanas
5. https://www.liberties.eu/es/stories/regulacion-ia/43740
6 . Noticias Parlamento Europeo. Creado: 12-06-2023. Accesado el 24 de enero de 2024 en:https://www.europarl.europa.eu/news/es/headlines/society/20230601STO93804/ley-de-ia-de-la-ue-primera-normativa-sobre-inteligencia-artificial
7. https://mioti.es/es/6-obstaculos-de-la-transformacion-digital-que-superar/
8 . Citado por Cordón, J. A. (2011). La revolución del libro electrónico. Barcelona: Ed. UOC., p. 71.
9 . https://estilonext.com/frases-y-reflexiones/frases-tecnologia-era-digital

lunes, 1 de enero de 2024

Primeros médicos del ferrocarril en Aguascalientes.

 


Pioneros de la atención médica en
el Ferrocarril de Aguascalientes, México. 

Dr. Xavier A. López y de la Peña. 

La relación del ser humano con el ferrocarril, como con cualquier otra máquina o maquinaria, puede derivar en accidentes y múltiples factores son los que contribuyen a que estos se presenten, tanto por la maquinaria en sí misma como el deterioro o su mal funcionamiento, o de la persona; ambiente desfavorable, falta de cumplimiento de las normas de seguridad, descuido, distracción, falta de preparación para su manejo, órdenes equivocadas y/o falta de supervisión en su manejo operacional, etc.
            Es por ello que, de la relación estrecha entre el ser humano y el ferrocarril, derivó necesariamente una nueva manera de práctica médica especializada o sui generis para la atención de los accidentados: la cirugía ferroviaria. Esta necesidad de ofrecer atención médica tanto a los trabajadores como a sus pasajeros corrió paralelamente al gran desarrollo y desenvolvimiento del ferrocarril. 
            En México y en nuestro caso en Aguascalientes, un pequeño grupo de médicos extranjeros que fueron los iniciadores de la atención a los problemas de salud tanto de los trabajadores como de los pasajeros del ferrocarril, han sido casi olvidados o mal catalogados; por ello, daremos a conocer a algunos de ellos que hemos podido identificar.
El panorama inicial de los accidentes ocurridos en el ferrocarril solía describirse de la manera siguiente, como lo demuestra esta nota fechada el 5 de julio de 1870:

Un guardafrenos en una remota vía occidental de una mina está intentando guiar un acoplador de eslabón y pasador en su ranura cuando se resbala en una traviesa aceitosa. Su mano queda aplastada entre los acopladores. El conductor, sin saber qué hacer, envuelve el muñón con un trapo aceitoso. Sube al guardafrenos al furgón de cola mientras la mano parcialmente cortada cuelga al viento. El hospital más cercano está a cientos de kilómetros de distancia, pero el revisor espera encontrar un médico en un asentamiento grande más adelante. Mientras tanto, no puede ofrecer a su camarada más consuelo que unos sorbos de agua. Los gritos de dolor del guardafrenos se vuelven más suaves y el charco de sangre a su lado se hace más grande durante el viaje de dos horas. Está inconsciente cuando el tren llega al asentamiento dos horas más tarde y la tripulación lo lleva a una habitación en el hotel de la estación. Un médico local amputa la mano, pero se desarrolla gangrena en la herida. El guardafrenos comienza a tener fiebre y escalofríos y muere a los pocos días. 1

            Veintitrés años después (1893), en Aguascalientes, México, el doctor David H. Galloway, médico cirujano del ferrocarril, hace una descripción similar a la precedente al atender a un accidentado:

El paciente fue un trabajador de 38 años de edad que tuvo un aplastamiento traumático de un pie ocasionado por la rueda de un tren que le paso por encima del empeine. El accidente ocurrió un domingo y llegó al hospital el martes en la tarde, sesenta horas después de un viaje de 322 kilómetros. El pie lesionado había sido cubierto con la estopa usada para limpiar la maquinaria.2

Como antecedente, recordemos que el ferrocarril se inició en México en el año 1837, con la concesión hecha al señor don Francisco Arrillaga por el general Anastasio Bustamante, entonces presidente de México, para construir una vía que corriera de Veracruz a México; sin embargo, este proyecto no se cristalizó. En los años siguientes merced a varias concesiones gubernamentales se continuaron construyendo tramos ferroviarios, cada vez más importantes interrumpidos, sin embargo, por los diversos conflictos políticos, económicos y sociales que enfrentaba la Nación.
            En el transcurso de estos hechos con seguridad ocurrieron muchos accidentes, no obstante, suponemos que atención que recibieron los heridos fue similar a las descripciones que hicimos al inicio, deficiente, tardía y desorganizada.
De hecho, un acontecimiento trágico ocurrido en el ferrocarril mexicano en 1864 nos da cuenta de esta descuidada atención médica. Una gran explosión ocurrió en el tramo ferrocarrilero de Chalco cuya vía corría de la Ciudad de México – Apizaco en la que, dadas las graves lesiones de los accidentados, los empleados del ferrocarril decidieron trasladar a estos heridos hasta el hospital de San Pablo (más tarde Hospital Juárez) en la ciudad de México a unos 40 kilómetros de distancia, mismo que se consideraba que contaba con la experiencia traumatológica adquirida durante la guerra con los norteamericanos. Pero, como un hecho generalmente desconocido en nuestra historia, al enterarse de este accidente el propio emperador de México, Maximiliano de Habsburgo (1864-1867), decidió asistir al hospital personalmente durante la madrugada para ver si se ofrecía algo en la atención de dichos lesionados, presentándose en las salas donde tenían convalecientes a los heridos. Por demás perplejo quedó el practicante único de guardia, lo que motivó cierto enojo de parte del emperador al ver que sólo un médico en formación atendía con dos enfermeras de la caridad a todos esos lesionados.3
Volviendo a Aguascalientes, los trámites para la instalación del ferrocarril en la entidad, dieron inicio el 7 de febrero de 1878, cuando la legislatura local autorizó al gobernador de Aguascalientes, Alejandro Vázquez del Mercado, para que promoviera la construcción de la vía férrea que atravesara al estado partiendo desde Ojocaliente, Zacatecas al norte y hasta el sur en Lagos, Jalisco; sin embargo, conflictos varios y razones económicas se opusieron al desarrollo del proyecto. Así, hasta abril de 1878 y mediante un contrato firmado entre la Secretaría de Fomento y los gobiernos de Zacatecas, Jalisco, San Luis Potosí y Aguascalientes, pudo iniciarse la obra que avanzó lenta y a trompicones hasta que, finalmente, en marzo de 1881 la concesión se traspasó a la compañía del Ferrocarril Central Mexicano quien contaba con suficientes proyectos y recursos para que la vía del ferrocarril corriera, ahora ya, uniendo la capital del país con la frontera norte de los Estados Unidos de Norteamérica en Paso del Norte.
Finalmente, el ferrocarril llegó a la ciudad de Aguascalientes el 24 de febrero de 1884, en medio de una entrada triunfal conformada por una multitud asombrada, bulliciosa y expectante arremolinada a su arribo; anunciando la máquina de hierro con su sonoro silbato, una nueva etapa de desarrollo y progreso para la entidad.
Más adelante, precisamente el 23 de septiembre de 1897, el Ferrocarril Central Mexicano acordó con el gobierno del estado instalar en la ciudad sus Talleres Generales de Construcción y Reparación de Máquinas y Material Rodante; en agosto de 1900 inauguró con bombo y platillo su Departamento de Mecánica considerado el más grande e importante del Ferrocarril Central Mexicano, y un mes después el Hospital y el Patio general de maniobras.4
Debo hacer mención que la atención médica a los trabajadores ferrocarrileros en Aguascalientes se inició prácticamente desde que el ferrocarril llegara por vez primera a la ciudad con un puesto de socorros provisional e improvisado (hospital americano como generalmente se le llamaba) inicial y temporalmente, en una casa “de la segunda calle del Ojocaliente (hoy Juan de Montoro), casi frente al lugar donde actualmente desemboca la calle de Hidalgo”.5
 
Médicos del Ferrocarril.
 
Tenemos esta primera noticia del personal médico del ferrocarril en Aguascalientes.
 
1882. Henry Sanford Squires.
Nació el 17 de agosto 1857 en Bennington, Vermont, EUA. Graduado como médico cirujano en la Universidad de Harvard en 1871.
Empleado en el ferrocarril desde 1882; contrajo matrimonio el 27 de febrero de 1883 en la ciudad de México con la señorita: Emma Teresa Dunbar Hall.
Estableció su domicilio en Aguascalientes en la 2ª. calle del Ojocaliente: probablemente aquí mismo se hubiera localizado el Puesto de Socorros o primer hospital, mejor conocido como el hospital americano como arriba referimos.
Su conocimiento del español queda de manifiesto en el siguiente certificado que expidió el 7 de marzo de 1899:

 

Sr. H. C. Silva.

Juez de Distrito.

Aguascalientes.

Certifico - que Juan Hernandez murio en el Hospital del F.C.C.M. a las 12 -30 del dia de hoy.

Este hombre tenía 36 años de edad. dejo viuda Sebastiana Ruiz.

Su papa llamaba, Bernardo Hernandez. Y mama Agustina Vera.

Su declaracion del defuncto fuera. que el dia 1ª de marzo el anduvo con Francisco Garcia en uno carretilla del F.C.C.M. desde la estacion de Berriozabal por aca. q andando muy racio, la carritillo - descarrillo - el callo en el suelo y la carretillo vino encima - de el.

Las lesiones que sufrio -

1ª una fractura de pierna derecho, con los huesos saliendo afuera del carne - y abriendo la canilla, del pie.

2ª fractura de los costillos 2ª & 3ª.

Con lesion del pulmon derecho. de este se murio. porque vino la pulmonia traumatico -

Sirvase mandarme orden por el Juez Civil para me dan boleta para sepultarle –

 

Este médico fue cirujano jefe del hospital del ferrocarril desde el año de 1882 a 1913 y participó tanto en el diseño como en la construcción y equipamiento del hospital, que fue terminado en 1900 en las inmediaciones del complejo ferrocarrilero. Un hospital del tipo arquitectónico denominado chalet, que tuvo un costo estimado de $24,000.00 pesos.
Dejó México a causa del movimiento revolucionario en el año de 1914 y se instaló en El Paso Texas, EUA, lugar donde falleció el 30 de abril de 1927.
 
1883. William J. Kernachan, M.D. y Edward E. Shiels.
El tramo del ferrocarril Lagos-Aguascalientes se había terminado el 21 de septiembre de 1883 y el 13 de octubre se informa del descarrilamiento de los trenes números 20 y 26 del Ferrocarril Central Mexicano, ocurrido en el puente del arroyo del “Cedazo”, inmediato a esta ciudad, rumbo a Peñuelas. En el proceso judicial abierto para el caso, comparecen el norteamericano William J. Kernachan, M.D. (1859-1924) y Edward E. Shiels (originario de Inglaterra), médicos cirujanos, quienes dan fe de haber reconocido 4 cadáveres de hombres: Eduardo L. Hopkins, maquinista; Thomas de Jury, maquinista de la locomotora No. 26; Longinos N. y un desconocido. La autopsia de los cuerpos la realizó el Dr. Manuel Gómez Portugal Rangel en el Hospital civil.6

1887. (11 de noviembre) los doctores mexicanos Jesús Díaz de León Ávila, Manuel Gómez Portugal Rangel e Isidro Calera, dan cuenta como peritos legistas, de lesiones mortales en el Sr. J. R. Emrié, conductor de trenes del ferrocarril, en el Hospital Americano situado en la calle del Ojocaliente (hoy Juan de Montoro).7 Esta es la primera noticia de un hospital para los ferrocarrileros en la entidad.

1893. David H. Galloway y Frank C. Doty.
David H. Galloway, médico cirujano, Ph. G., M. D., radicado en Chicago, Ill., EUA. De enorme interés resulta la apreciación que este extranjero hace de su práctica médica en Aguascalientes a finales del siglo XIX, dado que sólo poseíamos algunas notas de ellos harto simples y escuetas registradas en algún documento oficial. Sin embargo, este doctor Galloway hace tres relatos de su experiencia como médico en la ciudad de Aguascalientes en el año de 1893, mismos que fueron publicados en la revista médica norteamericana Journal of the American Medical Asociation (JAMA), titulados: Experience of an american physician in Mexico, 1895; XXIV(4):119-122, 1896;XXVII(13):705-707 y 1896;X  XVII(24):1235-1238. En este último artículo, hace referencia al doctor Frank C. Doty como dentista, quien le ayudó administrando la anestesia con cloroformo en un paciente.
            Frank C. Doty, nació en Bartholomew, Indiana, EUA, el 27 de noviembre de 1869. Se graduó en el Louisville College of Dentistry8 y laboró como empresario en el ramo de la minería: la Siánori Mining and Milling Company S.A., en sociedad con los técnicos ferrocarrileros norteamericanos George F. Leckner y Charles E. Rachal.
En 1929 ejerció su profesión de dentista en San Luis Potosí.9 Falleció el 17 de octubre de 1956 en San Antonio, Bexar, Texas, EUA.

1895. Robert L. Rodgers.
El 30 de octubre de 1895 da cuenta de lesiones en José y Dionisio Ayala, dijo ser soltero, mayor de edad, médico cirujano originario del Estado de Pennsylvania (EUA).10
 
1896. Martin F. Brewer y Charles J. Hardie.
El 10 de octubre de 1896 en el hospital de ferrocarriles el doctor Martin F. Brewer, da certificación de lesiones en Hilario García y dijo ser soltero, de 23 años de edad. Más tarde en marzo de 1897 se registra como “actualmente encargado de la dirección del Hospital de ferrocarriles”.11 El doctor Charles J. Hardie, el 10 de abril de 1896 da cuenta de lesiones en Rodrigo Palacios en el Hospital de los ferrocarriles, dijo ser soltero, mayor de edad, médico cirujano y originario del Canadá. Este médico, según informa la American Medical Association falleció en Miami, Fla, EUA el 22 septiembre de 1949.12

1897. Francis Eugene Prestley.
Nació el 20 de agosto de 1871 en Chillicotte, Ross, Ohio, EUA. Graduado como médico cirujano en 1893 en la Rush Medical College de Chicago, Ill., EUA.
El 26 de abril de 1897 el doctor Frank Eugene Prestley da cuenta en el Hospital de ferrocarriles de las lesiones en Cándido Zavala. Dijo tener de 25 años de edad.13 Un año después, el 25 de marzo de 1898 se le identifica como director interino del hospital del ferrocarril.14
Falleció en la ciudad de Monterrey, N.L., México, el 23 de enero de 1940.15
 
1899. William Larkin Johns y G. H. Morré.
William Larkin Johns, médico cirujano norteamericano nacido en Athens, Texas, USA en 1869, participa en algunos reportes periciales en 1898 y actúa como médico y administrador del Hospital del ferrocarril en 1899.16 El médico G. H. Morré certifica lesiones en un accidentado del ferrocarril el 28 de diciembre 1899.17

1900. Gilmore.
El 7 de agosto de 1900 los doctores Ignacio N. Marín y Gilmore, del Hospital de los ferrocarriles, operan a señor Manuel Mier.18 No he logrado tener más información sobre este médico.                     

1901. H. A. Haskell, R. W. Markley y Frank E. (Emil) Naguel.

H. A. Haskell, el 7 de enero de 1901 este médico formaba parte del personal del Hospital de los ferrocarriles en Aguascalientes junto con los doctores Henry Sanford Squires y R.W. Markley: este último nació en el año 1878 y falleció el 28 de julio de 1918 en Rockford, Illinois, EUA.19 El doctor Frank E. Nagel nació en EUA en 1876 y se graduó en el Colegio de Medicina de la Universidad de Illinois en el año 1900.20 En octubre de 1901 fungía como administrador del Hospital de los ferrocarriles y, junto con el Dr. Henry S. Squires dan cuenta de lesiones en la persona de Anacleto González.21 Falleció el 20 de junio de 1933 en Chicago, Cook, Illinois, EUA.22

1902. S. McGibbon.
Médico cirujano originario del Canadá, soltero de 24 años y profesor de medicina y cirugía, que no habla español, da cuenta de lesiones en el Hospital del ferrocarril, el 4 de diciembre de 1902, este médico de los ferrocarriles.23

1906. Henry Payne Clarke.
Este médico se graduó en el Colegio de Médicos Cirujanos de la Universidad de Illinois, EUA, en el año de 1903. En 1906 en Aguascalientes, empleado del ferrocarril y practicante particular de su profesión en Aguascalientes, solicita una reducción en el pago de sus impuestos, mismo que le fue negado.24 Murió asesinado con un arma de fuego, el 27 de mayo de 1911 en la ciudad de México, según informa la Asociación Médica Americana.25

1912. J. G. Midessyer.
El 9 de mayo de 1912 actúan los médicos cirujanos del Hospital de ferrocarriles, H. S. Squires y J. G. Midessyer, otorgando un certificado médico de un trabajador amputado del pie derecho.26

Estos son entonces los médicos pioneros que a la fecha hemos podido identificar en la atención médico quirúrgica de los empleados del ferrocarril en la ciudad de Aguascalientes, México, quienes con sus conocimientos, habilidades y destrezas ejercieron su profesión en un país distinto al suyo, con los recursos entonces disponibles y bajo circunstancias socioeconómicas y culturales diferentes y muchas veces adversas.

NOTA: Desde 1878 existió en México un servicio médico en los Ferrocarriles del Centro, organizado por el Dr. Ramón F. Pacheco que proveía atención médica de urgencia en centros ubicados en lugares estratégicos a lo largo de las vías. El ferrocarril México Veracruz tenía dos divisiones y contaba con dos enfermerías, una en Apizaco y otra en Orizaba: cada médico contaba con una “caja de auxilio”, un vagón con una camilla móvil y una caja de amputación sólo para maniobras primarias, dejando las amputaciones o cirugías mayores al trasladarse al infortunado paciente a la estación de Buenavista en la ciudad de México.27


1 . Robert S. Gillespie, MD, MPH. The Train Doctors. A Brief History of Railway Surgeons. En: http://railwaysurgery.org/HistoryShort.htm
2 . Galloway D.H. Experience of an American physician in Mexico, JAMA. 1895;XXIV(4):119-122.
3. CR. Velasco, El Hospital Juárez. 2a ed. Ediciones del Archivo de la Secretaría de Salud. México 1947: 84-85.
4 . Jesús Gómez Serrano. Aguascalientes en la historia 1786-1920. Tomo II. Los embates de la Modernidad. Capítulo VII Los vehículos del progreso. Gobierno del Estado/Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora. México 1988, pp. 368-369
5 . Salvador Ramírez Martín del Campo. Hospital de los F.F.C.C., Aguascalientes, (nació 1908- falleció 1980). Revista de la Asociación Médica del Hospital F.F.C.C. de M. Ags. Año 1, Núm. 2, abril-junio 1971, pp. 32-41.
6 . ACCJA, Procesos penales Caja 11, Exp. 245.
7 . ACCJA, Procesos penales, 1887, Exp. 280.
8 . BOCETOS BIOGRÁFICOS. Ciudadanos destacados del condado de Jennings & Menciones de los primeros colonos. De un folleto de la biblioteca pública del condado de Jennings. Compilado de varios periódicos. En: http://ingenweb.org/injennings/pages/biographies/biosketches.html
9 . CCJ-SCJN-SLP, Exp. 1929 (15), serie civil.
10 . ACCJA Penal.
11 . ACCJA Penal.
12 . ACCJA Penal y "United States Deceased Physician File (AMA), 1864-1968", database with images, FamilySearch (https://www.familysearch.org/ark:/61903/1:1:WFKD-JVW2 : 14 December 2020), Charles J. Hardie.
13 . ACCJA Penal.
14 . ACCJA Serie penal. 25.620.
15 . "Find A Grave Index," database, FamilySearch (https://www.familysearch.org/ark:/61903/1:1:7J72-3L2M : 13 September 2020), Francis Eugene Prestley, ; Burial, Monterrey, Monterrey Municipality, Nuevo León, Mexico, Panteón del Roble; citing record ID 196853575, Find a Grave, http://www.findagrave.com.
16 . ACCJA Serie penal. 25.613.
17 . ACCJA Penal.
18. ACCJA Penal.
19 . "United States, GenealogyBank Historical Newspaper Obituaries, 1815-2011", database, FamilySearch (https://www.familysearch.org/ark:/61903/1:1:Q5QK-757D : 18 July 2020), Dr R W Markley, 1918.
20 . https://explore.chicagocollections.org/image/uic/40/kt0q/#:~:text=TITLE1900%20graduating,Chicago%2C%20IL%2C%20USA
21 . ACCJA Penal.
22 . "Illinois, Cook County Deaths, 1871-1998," database, FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:Q2M8-5B7N : 18 March 2018), Frank E Nagel, 20 Jun 1933; citing Chicago, Cook, Illinois, United States, source reference , record number , Cook County Courthouse, Chicago; FHL microfilm .
23 . ACCJA Penal, 27 de noviembre 1902.
24 . AHEA, Fondo Poder Legislativo. 100-56-1906-4. ACCJA Penal.
25 . "United States Deceased Physician File (AMA), 1864-1968", database with images, FamilySearch (https://www.familysearch.org/ark:/61903/1:1:CL7P-X2T2 : 14 December 2020), Henry Payne Clarke, 1911.
26 . ACCJA Penal, 9 de mayo 1912.
27 . Rodríguez-Paz Carlos Agustín y Vázquez-Ortega Ramón. Los trenes hospital de la Revolución Mexicana (1912-1915). Cirujano General. Volumen 31, Núm. 1 Enero-Marzo 2009, pp. 46-50.

viernes, 1 de diciembre de 2023

Adaptarse.

 

Adaptarse o… 

Adaptarse o morir, ahora como nunca,
es imperativo inexorable de la naturaleza.
 
Herbert George Wells.

Dr. Xavier A. López y de la Peña.




En una reflexión anterior, habíamos señalado que el verbo principal seguido por la materia viva en su teleología, era el del verbo pronominal conservarse, sí, de luchar por conservar su estructura.
Pues bien, sin lugar a duda, el segundo verbo ejercido concomitante y obligatoriamente por la vida para lograr conservarse materialmente, es el de adaptarse o adecuarse, esto es, el de ajustarse a los variables requerimientos de su medio o entorno.
            Todos los seres vivos requieren adaptarse a su cambiante medio ambiente en lo que ha dado en llamarse la adaptación evolutiva que ocurre sí, y solo sí, ese ambiente ha generado fuerzas selectivas que han afectado a los ancestros de esa especie y han moldeado su evolución dotándoles de rasgos que benefician la explotación de dicho ambiente. La adaptación evolutiva es un proceso que ocurre mediante selección natural.1
Ahora bien, ante los cambios económicos, sociales, culturales y políticos que ocurren en el mundo y que se suceden de una manera vertiginosa creando en nosotros un alto grado de incertidumbre, confusión, desazón y más, nos demandan una adecuada respuesta psico-emocional adaptativa hacia ella.
       Entre estos procesos adaptativos los seres humanos luchamos por tener la habilidad de desarrollarnos en este, o estos nuevos ambientes culturales, tanto psicológica como socialmente para lograr convivir armónicamente con ellos. Esto es, el de poder lograr aculturarnos (aculturación: proceso de recepción de otra cultura y de adaptarnos a ella, en especial con pérdida de la cultura propia) en un entorno en el que campean múltiples y diversas ideologías, así como valores, emociones y sensibilidades a las que respondemos, también, de distinta manera.
            Vemos entonces que, ante estos cambios que nos ocurren expresados en los corrillos, tertulias, reuniones o simposios más diversos y disímbolos, ya se trate de cuestiones técnicas o ideológicas suele hacerse referencia con demasiada frecuencia -entre las personas adultas mayores -particularmente- a que, desde el punto de vista social, económico o político: “…las cosas antes eran mejores”.
Esta frase tiene algo de razón ya que expresa de alguna manera el significado de que “antes” ya había logrado adaptarme a mi entorno, esto es, porque ya había sorteado ciertos obstáculos o retos en el pasado ya que los conocía y sabía más o menos como sortearlos, pero ahora, ante los nuevos, cambiantes, desconocidos y desafiantes cambios y retos, ya sentimos que “no sabemos cómo enfrentarlos” o nos cuesta más esfuerzo y trabajo adaptarnos a ellos, por ello, “antes todo era mejor” ciertamente.
            Pero consideremos ahora que si “antes” la esperanza de vida al nacer en México en 1940 era de unos 40 años y “ahora” es de unos 75 años; si en este mismo año las mujeres aun no tenían derecho a votar; si no había seguridad social; si no teníamos penicilina, si la tuberculosis mermaba a la población; si la vida se desenvolvía políticamente aterrada ante la idea comunista y se estaba a la sombra de la 2ª. Guerra Mundial; si exportábamos nuestra mano de obra o “braceros” a los Estados Unidos de América y más. Si vivimos una Guerra Cristera (1926-1929) “fratricida” -en nombre de Dios- contra la política laica del presidente Plutarco Elías Calles y una segunda Guerra Cristera (1932-1938) contra la ley de educación “socialista” promulgada durante el período del presidente Lázaro Cárdenas que llevó a la muerte a cientos de maestros rurales indefensos; si se consideraba la homosexualidad como un delito (1834) o como agravante del delito (1998); si antes no teníamos teléfono, ferrocarril, ni automóviles, lavavajillas, aire acondicionado, ni televisión, satélites y ni… mil cosas más.

           Bueno…  “antes” -para terminar-, no era mejor ni peor; “era” simple y sencillamente otro tiempo en el cual nos desenvolvimos y desarrollamos.
 
Ahora debemos enfrentar los nuevos retos que en la vida se nos presentan; por lo tanto, debemos entonces “adaptarnos” a ellos. 

Como, por ejemplo, veamos algunos retos a los que debemos, ahora, adaptarnos: 


El asunto de la “familia” como base de toda sociedad, sí, de este vocablo proveniente de la raíz latina fames que significa “hambre” y que hace referencia al conjunto de personas (parientes o no) que sacian su hambre en una misma casa. En tanto que la Real Academia Española de la Lengua le define como grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas; o más aun como la define la Organización Mundial de la Salud: conjunto de personas que conviven bajo el mismo techo, organizadas en roles fijos (padre, madre, hermanos, etc.) con vínculos consanguíneos o no, con un modo de existencia económico y social comunes, con sentimientos afectivos que los unen y aglutinan.
Este concepto de familia -entonces-, sufre ya cambios importantes en la sociedad acorde a la cultura, costumbres, religión y leyes de cada comunidad o país y que enfrentan retos adaptativos particulares entre sus ciudadanos en tanto que pudieren ser impuestos, aceptados, rechazados, soslayados y tolerados o amparados por la ley.
Anteriormente el concepto más antiguo de familia se definía como un grupo integrado por un padre, una madre y los hijos (hombres y/o mujeres) nacidos de su relación.
Hoy, la familia se entiende ampliamente como el ámbito donde el individuo (ya no se especifica si padre, madre e hijos) se siente cuidado, sin necesidad de tener vínculos o relación de parentesco directa, y que puede establecerse bajo diferentes modalidades, a saber:
            La familia biparental con hijos, también llamada nuclear o tradicional: padre, madre e hijos como ya referimos; biparental sin hijos ya por voluntad propia o por infertilidad; homoparental: formada por dos hombres o dos mujeres; reconstituida o compuesta: madre o padre con hijos que hace una nueva pareja sin hijos (reconstituida) o con ellos (compuesta); monoparental: Un solo individuo ya sea hombre o mujer (monomarental en este caso) con hijos; de acogida o temporal: Individuo o pareja que acoge, temporalmente a uno o más hijos en lo que se reencuentren con su familia o un hogar permanente (acogida); o cuando una familia ofrece el mejor entorno posible a menores en necesidad por un tiempo determinado (temporal); adoptiva: pareja o adulto con uno o más hijos recibidos en adopción; extensa: Convivencia bajo el mismo techo de padres, hijos, tíos, abuelos, primos; poligámica ya de hombre con dos o más mujeres (poliginia), o de una mujer con dos o más hombres (poliandria), etcétera.

Veamos otro caso: La identidad de género.

 

Históricamente el psicoanalista y psiquiatra estadounidense Robert Stoller, adopta el término gender (género) para asignarlo al rol o comportamiento psicosocial, como diferente del determinante sexo biológico a mediados del siglo pasado. Y la identidad de género entendida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), como “la vivencia interna e individual del género tal y como cada persona la experimenta, la cual podría corresponder o no, con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo y otras experiencias de género como el habla, la vestimenta o los modales”.
La identidad de género se define entonces como la idea o concepción que una persona tiene de sí misma, ya como hombre o como mujer, de una combinación de ambos, o de alguna otra manera. Dicha identidad comprende diversas actitudes y comportamientos que la sociedad en la que se desarrolla les puede considerar como adecuados y aceptables o no, en función de su sexo.
Este es un tema complejo en el que intervienen de manera complicada múltiples factores tanto biológicos como sociales, culturales y políticos en la que la determinación de este modo de existencia, actualmente reconocido, tiende a ser deconstruído de su apreciación estereotipada y binaria del género, otrora considerado como anormal o patológico, estigmatizado y criminalizado.
Sin embargo, cuando la identidad de género genera en el individuo disconformidad entre su apreciación y deseo comportamental con el sexo asignado al nacer produciéndole malestar, angustia, ansiedad, irritabilidad y depresión por causales generalmente sociales y culturales, se podría ya catalogar como un trastorno patológico llamado disforia de género, cuya situación clínica le puede llevar hasta la tendencia suicida, según lo refiere el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5ª. edición (DSM-5).2 Por estas razones, son necesarios verdaderos cambios estructurales culturales para que estas personas se puedan adaptar en su vivir cotidiano en la comunidad social en la que se desenvuelven.3
Veamos cuáles han sido algunas variantes de la identidad de género:
Cisgénero, es cuando la identidad de género y el género asignado al nacer coinciden. La mayoría de las personas actualmente son cisgénero; Bigénero, personas que se identifican con ambos géneros (hombre y mujer) y pueden adaptarse a ello en distintas circunstancias; Intergénero, identificados en un punto medio entre dos géneros, usualmente los binarios. Esta identidad pertenece únicamente a personas intersexuales, no debe utilizarse por parte del resto: Intersexual, persona nace con órganos reproductivos o sexuales que no se ajustan a lo que tradicionalmente se considera masculino o femenino; Género fluido, personas que no se identifican solo con una identidad de género, sino que circulan entre varias. La identidad varía según el momento que vive, como se siente o la persona con la que se encuentra; No binario, que significa no reconocerse tradicionalmente entre hombre y mujer. Quienes viven esta identidad no se sienten exclusivamente hombre o mujer, sino que pueden ser percibidos como ambos; Pangénero, personas que se pueden sentir de cualquier género, o todos a la vez; Transgénero, persona cuyo género no coincide con el que le fue asignado al nacer. Sienten pertenecer al sexo opuesto; Transexual, personas que adquieren las características físicas de las personas del sexo contrario mediante tratamiento hormonal o quirúrgico; Trigénero, personas que pueden sentirse parte del género femenino y masculino, pero también perciben un tercer género, que puede ser el nulo o una combinación entre cualquiera de los tres; Non-conforming, persona que no se quiere identificar con etiquetas de género binarias y Agénero, a la persona no se identifica con ningún tipo de género ni se asimila en masculino y femenino. Esto es, de identidad nula.

Podemos ahora preguntarnos entonces ¿Cómo se adaptan -o nos adaptamos- los ciudadanos que profesan alguna ideología o creencia (actitud personal que acepta una experiencia, una idea o una teoría, como verdadera, sin que se necesite demostrarle empírica o argumentalmente) que sea contraria, por supuesto, a las actuales variables estructuras de familia diversas al nuclear o tradicional, a la identidad de género tradicional o binaria y a otras muchas más?4
 

Bueno, pues se adaptan -o nos adaptamos- con respeto a ellas y las toleran o lo aceptamos, como un derecho humano legítimo del “otro o de la otra o lo que decida ser” -ya que hay que ser también parejo-, o caen, o caemos en la absurda y deplorable estigmatización, discriminación, segregación y rechazo tácito o violento hacia ellos, pero puniblemente combatible tanto socialmente como por la ley en nuestra sociedad democrática, multiétnica y multicultural que, esencialmente debe pugnar por cubrir las necesidades y derechos de sus individuos, sean cuales estos fueren, en la búsqueda de lograr el bienestar colectivo de la nación.



1 . Universidad de Granada. Consultado en internet el 2 de noviembre de 2023 en: https://www.ugr.es/~jmgreyes/adaptacion.html

2 . Manual MSD: https://www.msdmanuals.com/es-mx/professional/trastornos-psiqui%C3%A1tricos/sexualidad-disforia-de-g%C3%A9nero-y-parafilias/disforia-de-g%C3%A9nero

3 . Serón D., Tomás, & Catalán Á, Manuel. (2021). Identidad de Género y Salud Mental. Revista chilena de neuro-psiquiatría, 59(3), 234-247. https://dx.doi.org/10.4067/s0717-92272021000300234

4 . Doctrina social de la Iglesia sobre la familia. https://es.catholic.net/op/articulos/10125/doctrina-social-de-la-iglesia-sobre-la-familia.html#modal