viernes, 1 de julio de 2022

Especiero

 

LA HISTORIA OCULTA DETRÁS
DE UN ESPECIERO 

Un granito de pimienta, así en el guiso como en el habla, bien sienta. 

Dr. Xavier A. López y de la Peña 

La especia es una substancia vegetal aromática que sirve como condimento y, en menor proporción, para la preservación de la comida, cuya palabra proviene del latín species, “vista, visión, aspecto visible, especie, clase, categoría, belleza”, y es un vocablo vinculado a la raíz indoeuropea spek, observar. Estas especias generalmente mejoran las características organolépticas de los alimentos.
         Las especias han sido protagonistas y parte indisoluble en el desarrollo y cultura de la civilización. En tiempos remotos su utilización abarcaba, además de la preservación de alimentos y condimento, como perfume, incienso, medicina y moneda de pago. Se estima que hace unos 50 mil años el ser humano aprendió que, la adición de ciertas plantas aromáticas en la preparación de sus alimentos, les proporcionaban a éstos un mejor sabor.
            El conocimiento más remoto que se tiene de una especia está registrado en un mito asirio del siglo XVII a. C., en el que se dice que los dioses se sentaron a la mesa, bebieron sin perder la compostura ni la solemnidad, pero copiosamente, el vino aromatizado con ajonjolí y comieron pan blanco. Finalmente, llegó la hora de deliberar y todos lo eligieron rey (Marduk) y le dieron en el acto las insignias del poder: el cetro, el trono y la lanza.1
           Tablillas de arcilla provenientes de la civilización sumeria de hace unos 4 000 años a. C. registran las fórmulas de medicamentos hechos con diversas especias: casia, mirto, asafétida, tomillo, sal, cúrcuma, y otras.
                En China, en donde crecen jengibre, la casia, la cúrcuma y el anís, el emperador Shen-Nung (2800 a.C.) y fundador de la medicina china escribió un tratado sobre la medicina a base de plantas y organizaba con regularidad mercados de especias.
                La India es la madre de la pimienta, la más preciada y buscada de las especias, además del pimiento picante, el cardamomo, el jengibre, la cúrcuma, el cilantro, el comino y el sésamo. Sri Lanka del origen de la canela y las Indias Orientales del clavo, la nuez moscada y macis.
                Durante siglos, los árabes controlaron el comercio de las especias desde aproximadamente el año 950 a. C., comprando las especias a los indios, chinos y mercantes de la Isla de Java que comerciaban en puertos de la India. Ellos controlaban el comercio desde Samarkanda, antigua ciudad de Uzbekistán, en el Asia Central de gran pujanza comercial situada en la Ruta de la Seda, entre China y el Mediterráneo.
                Las especias alcanzaron un altísimo valor. Así, en la Edad Media el medio kilo de azafrán valía lo que un caballo, medio kilo de jengibre una oveja y un saco de pimienta la vida de un hombre.
              Los griegos conocieron la pimienta gracias a las campañas en Asia de Alejandro Magno, aunque su introducción en realidad perteneció a los fenicios, los diestros comerciantes del mar Mediterráneo.
                La pequeña y modesta pimienta fue la protagonista responsable de que el viajero veneciano Marco Polo, con su épica y larga travesía por Asia y sus relatos, promovería, con las pugnas y luchas comerciales por el control de la especia, entre otras, la decadencia de Venecia (principal centro comercial de Europa), la destrucción del Imperio Árabe y el descubrimiento del Nuevo Mundo por Cristóbal Colón quien buscaba una ruta hacia las Indias en búsqueda de las especias, y la apertura de las nuevas rutas comerciales con el Oriente y lograda en 1498 por el navegante y explorador portugués, Vasco da Gama, quien llegó a Kappakadavu, cerca de Calicut, en el actual estado indio de Kerala.

            Así, de los árabes pasó el control comercial de las especias en Europa a manos de los portugueses, españoles e ingleses, luego a los holandeses. Los estadounidenses se sumaron al control comercial de las especias a partir del año 1672 con la activa participación de un bostoniano ex empleado de la Compañía Británica de India Oriental en Madras, India: Elihu Yale, quien inició su propio negocio en el comercio de especias y cuya fortuna serviría posteriormente para la creación de la Universidad de Yale, en EUA.
                En 1906, Eugene R. Durkee, fundador de E.R. Durkee & Co. Spice dealers in Buffalo, New York, en 1857, fue quien diseñó los primeros estándares para la pureza de las especias bajo el Acto de Pureza de Alimentos y Drogas de E.U.A. Este país es hoy el mayor comprador de especias en el mundo, seguido por Alemania, Japón y Francia.2
            Actualmente el especiero es un contenedor, alacena o cajón dividido en compartimientos que sirve para guardar las especias en las casas o tiendas,3 forma parte indispensable en cualquier hogar para que, con el contenido de sus modesto o amplio número de especias, se agregue olor, color, sazón y sabor a los alimentos en su preparación.
                La utilidad de las especias como fitofármaco natural en el terreno de la medicina, ha sido dejada atrás y olvidada por el uso de fármacos provenientes de moléculas químicas sintetizadas. El uso milenario de las especias como fitofármacos naturales en la atención a los problemas de salud de la población, ha cedido lugar al empuje comercial de la industria farmacéutica dominante. Sin embargo, en la trastienda del poder económico, sigue vigente el uso de fitofármacos naturales ofertados en la llamada Medicina Tradicional o Complementaria; de hecho, la Organización Mundial de la Salud creó el programa "Estrategia de la OMS sobre Medicina Tradicional 2002-2005", que enfatiza acerca de su uso racional y su incorporación al sistema nacional de salud.
                Hablando de fitofármacos es interesante saber que, en el “mercado Sonora” de la Ciudad de México, se estima que se venden diariamente 10 toneladas de plantas curativas y 116 toneladas a nivel nacional.4 
  Así pues, de mi modesto especiero, me permito compartir algunas indicaciones médicas que tienen las especias en él contenidas, lo que le convierte, además, en un verdadero botiquín de fitofármacos proveído por la naturaleza.

PIMIENTA (Piper nigrum)

Es una especie de la familia de la Piperaceae, empleada como especia y originaria de la India. Especia picante cuyo responsable es el compuesto piperina que provee el “picor” equivalente al 1% de la capsaicina del chile o ají. Muy útil para conservar alimentos y considerada por muchos “la reina de las especias”, hoy, es un componente indispensable en la cocina mundial. También tiene un olor característico que le proveen terpenos olorosos como el pineno, el sabineno, el limoneno, el cariofileno, y el linalol que le dan ciertos aditivos cítricos, florales y leñosos. Combinada con sal, hace un maridaje excelente en la preparación de multitud de alimentos. Se le atribuyen propiedades digestivas, antidiarreicas, antioxidantes, inmunoestimulantes, analgésicas, anticonvulsivas, antimicrobianas, insecticidas y otras.5

CÚRCUMA (Curcuma longa)

También llamada Tumeric, o como azafrán indio o especia dorada, tiene un sabor dulce y amargo que varía un poco según la variedad. Además de dar sazón a diversos platillos les da un atractivo color amarillo. Planta familia de las Zingiberáceas, parecida al jengibre, cuyo origen se estima sea de la India. Fue utilizada inicialmente en la región señalada, como colorante para la lana entre los años 610 a 320 a. de C., y tiene, entre sus substancias activas el p-tolimetil-carbinol, algunos principios amargos y la curcumina que es un colorante amarillo. Estas substancias actúan estimulando la producción y evacuación de la bilis.6 También tiene efectos analgésicos, antioxidantes, antiinflamatorios, de mejoría autoinmune y contra la depresión.

TOMILLO (Thymus vulgaris)

Es una variedad de planta aromática del género Thymus, nativo de las regiones templadas de Europa y Asia, África del Norte y Groenlandia. Posee un olor intenso y un sabor característico. En el Antiguo Egipto se empleaba para embalsamar y los griegos para aromatizar los baños y quemándola como incienso en sus templos. Posee un aceite esencial compuesto por timol, borneol, carvacrol, linalol, cineol, timeno, menteno y tanino. Tiene propiedades balsámicas, antibióticas, antisépticas y carminativas. Se le ha utilizado contra la atomía intestinal, las dispepsias, las gastritis y como alivio para la tos; macerada con alcohol para tratar dolores reumáticos.

SALVIA (Salvia officinalis)

Pertenece a un género numeroso de lamináceas, distribuida ampliamente en el viejo y Nuevo Mundo. La palabra salvia deriva del verbo latino “salvere” (curar o salvar) y del adjetivo “salvus” (sano y salvo), lo que le confiere, acertadamente con su nombre, sus propiedades saludables o salutíferas. Los griegos la consideraron como una panacea y la emplearon para tratar las mordeduras de serpientes, las úlceras y la tisis. Tiene un aroma algo amargo y ligeramente picante. Sus usos son ornamentales, medicinales y como condimento. Los principios activos de sus hojas contienen: Aceite esencial (hasta un 3%) constituido principalmente por α-tuyona (hasta un 60%), ß-tuyona (10%), alcanfor y 1,8-cineol. La composición varía según su procedencia, tipo de producción, época de recolección y otros. Se considera que tiene propiedades antisépticas y, en Chile, por ejemplo, se utiliza para tratar afecciones estomacales y renales, como diurético y calmante nervioso, en casos de menstruación abundante y malestares de la menopausia, para lavados vaginales.7

MEJORANA (Origanum mejorana)

La mejorana pertenece a la familia de las Labiatae y es originaria del Mediterráneo oriental. Entre griegos y romanos era considerada símbolo de la felicidad. Su aroma fuerte se parece algo al orégano. Contiene substancias activas como terpenos, timol, flavonoides, hidroquinona, ácidos fenólicos y sales minerales. En infusión suele ser útil como sedante. También ha probado su eficacia en tratamiento de quemaduras, heridas, tumores. Es antiespasmódico, diaforético, antiséptico e hipotensor, entre otras propiedades. Como cataplasma suele aliviar dolor articular, de muelas o reumático.

CLAVO (Syzygium aromaticum)

De la familia Myrtaceae, es nativo de Indonesia. Fue introducido por los árabes a Europa y en la Edad Media era tan popular que los propios médicos, en tiempos de la peste o cólera, llevaban consigo un collar con clavos que masticaban, uno a uno cuando visitaban a los pacientes para protegerse a sí mismos. De igual manera fue ampliamente usado para mejorar el aliento. Esta especia, junto con la nuez moscada y la pimienta eran enormemente cotizadas durante el Imperio Romano, al grado de gastar en ellas 50 millones de sestercios anualmente. El aroma del clavo proviene principalmente del aceite eugenol; también contiene salicilato de metilo, terpenoides, sesquiterpenos y otros. Tiene propiedades antiinflamatorias, analgésicas, antibacterianas y particularmente anestésicas (recuérdese su uso en el dolor de dientes o muelas).

ROMERO (Salvia rosmarinus)

Pertenece a la familia Laminaceae y es nativa de la región mediterránea. Planta aromática que contiene ácidos fenólicos, flavonoides, aceites esenciales, ácidos y alcoholes triterpénicos. Tiene efecto carminativo, digestivo y antiespasmódico, propiedades coleréticas, colagogas y hepatoprotectoras, además de actuar como diurético, antiinflamatorio, antiulcerogénico y antioxidante.  Además, ¡Cómo poder olvidar un asado de pierna de cordero al romero!

ENELDO (Anethum graveolens)

Es una planta herbácea de la familia de las umbelíferas y originaria de la región oriental del mar Mediterráneo. Muy extendido su empleo en la gastronomía escandinava. Esta especia aromática suele utilizarse también como digestivo, carminativo, diurético, espasmolítico, antiséptico, galactógeno, aromatizante. Sus principios activos son: Carvona, una cetona terpénica, cuyo porcentaje varía del 40 al 60%, limoneno, felandreno, pineno, dipenteno, diapiol, miristicina.

ORÉGANO (Origanum vulgare)

Proveniente de Europa y el Lippia graveolens, originario de México. La palabra orégano proviene de la palabra griega óros, montaña y de la raíz griega gan que significa brillo, júbilo y alegría; por tanto, significa “Alegría de las montañas”.8 Es una especie aromática de la familia Laminaceae. Ampliamente utilizada como condimento (¡jamás puede prescindírsele en una pizza!). Hipócrates lo utilizaba como antiséptico, así como para algunas enfermedades estomacales y respiratorias. Contiene substancias activas como flavonoides, taninos, ácidos fenólicos, aceite esencial (carvacrol, timol, origaneno). El orégano ha sido estudiado para uso en la industria alimentaria ya que tiene efecto antioxidante y antimicrobiano contra microorganismos patógenos como Salmonella typhimurium, Escherichia coli, Staphylococcus aureus, Staphylococcus epidermidis, entre otros.9

Finalmente, deberíamos recordar que:

La vida no es muy apetitosa si no se le añade una pizca de especias de cuando en cuando.

 

Dean Koontz


1 . Mitos y relatos. En: https://mitosyrelatos.com/asia/mitologia-babilonica-acadia-sumeria/origen-mundo-babilonios

. Historia de las especias. Consultado en internet el 10 de junio de 2022 en: https://docplayer.es/20153521-Historia-de-las-especias.html

3 . Vocabulario de mexicanismos. Disponible en internet en: https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/vocabulario-de-mexicanismos-comprobado-con-ejemplos-y-comparado-con-los-de-otros-paises-hispanoamericanos--0/html/03b9b7a8-f6cc-4cca-9e5d-1358d09b2197_7.html

4 . Muñeton PP. “Plantas medicinales: un complemento vital para la salud de los mexicanos. Entrevista con el Mtro. Erick Estrada Lugo”. Revista Digital Universitaria. 2009 [Consultado 2022 junio 13] Disponible en: http://www.revista.unam.mx/vol.10/num9/art58/int58.htm.

5 . María Emilia Carretero Accame. Propiedades terapéuticas de la pimienta (Piper nigrum). Consultado en internet el 11 de junio de 2022 en: https://botplusweb.portalfarma.com/Documentos/2009/9/29/40643.pdf

6 . Siegfried Rhein. Historia de los fitofármacos en la medicina. Ed. Siegfried Rhein, S. A. de C. V. 2ª. Edición, México 2007

7 . Salvia. Consultado en internet el 10 de junio de 2022 en: https://www.minsal.cl/portal/url/item/7d9a8480e0811613e04001011e01021b.pdf

8 . Orégano. Consultado en internet el 11 de junio de 2022 en: http://etimologias.dechile.net/?ore.gano#:~:text=El%20nombre%20significaba%20pues%20aproximadamente,%2C%20orogenia%2C%20orog%C3%A9nesis%20u%20or%C3%B3nimo.

9 . Arcila-Lozano, Cynthia Cristina, Loarca-Piña, Guadalupe, Lecona-Uribe, Salvador, & González de Mejía, Elvira. (2004). El orégano: propiedades, composición y actividad biológica de sus componentes. Archivos Latinoamericanos de Nutrición, 54(1), 100-111. Recuperado en 11 de junio de 2022, de http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0004-06222004000100015&lng=es&tlng=es.

miércoles, 1 de junio de 2022

Filiación: filias y fobias.

 

Filias y fobias de la filiación (FiFoFi)
en una tertulia informal.

De Diógenes compré un día
la linterna a un mercader;
distan la suya y la mía
cuánto hay de ser a no ser.
Blanca la mía parece;
la suya parece negra;
la de él todo lo entristece;
la mía todo lo alegra.
Y es que en el mundo traidor
nada hay verdad ni mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira.
 
Ramón de Campoamor. 

Dr. Xavier A. López y de la Peña


            Como es ya costumbre, todos los viernes a las 9 a.m., un grupo de amigos y yo nos reunimos a desayunar en un restaurante local. El buffet no suele ser maravilloso de ninguna manera, pero sí pasable. Lo que importa es el ambiente de camaradería con el que departimos, acompañados inicialmente con una buena taza de café, una y mil charlas de “tutti frutti”.
           Eso sí, la primera regla que se tiene es que cualquier tema, asunto u otro que quiera tratarse se deberá poner sobre la mesa y ya allí, el que quiera habrá de opinar, considerar, discutir, aceptar, rechazar o proponer lo que crea necesario. Las ideas allí siempre se podrán libremente exponer y no habrá consideraciones que les limiten más que el respeto y tolerancia irrestrictas hacia quien las emita.        Después de un click inicial, una vez ya reunidos, comenzamos.

            Buenos días amigos, -dijo Ricardo iniciando la conversación mientras todos bebíamos café-, debo decirles que para mi sorpresa me enteré de que nuestro vecino el Lic. Miraflores está tratando de dar con el paradero de su padre biológico. ¡Vaya! -en seguida exclamó-, mi esposa y yo ni por asomo pensamos que su padre, el señor Mariano, en realidad, y con esta noticia, fuera ahora su padre adoptivo.

            Interviene luego Pedro, el mayor (en edad, hay que aclarar) de todos nosotros, diciendo: no se para que hace esto. Total ¿Qué importa quién fue su padre?, ¿persigue tal vez una posible herencia?, ¿saber quizá que su pelo hirsuto lo heredó de él y no de don Mariano que para remachar está calvo y no sabemos cómo tenía su cabello?, ¿le asalta de repente la nostalgia por su ascendencia sanguínea? o solo quiere por snob hurgar en su pasado para dárselas de muy muy con eso de las pruebas de ADN que por doquier se mientan. Creo -finalmente dijo-, que lo mejor sería disfrutar de su actual familia que, en última instancia ha sido y es su familia.
 
           Cierto, -interviene diciendo ahora la inteligente Ariadna, con un dejo de nostalgia en el tono de su voz- y, hablando de la familia dijo: que ya las cosas y los conceptos ahora ya no son como antes como suelo con frecuencia decir. El concepto tenido antaño por familia como la célula básica de la sociedad y constituida por un grupo de personas con lazos de parentesco que cohabitan y comparten una vivienda ahora, dentro de la nueva “normalidad” y en esta “globalidad”, tiende a conformarse cada vez más con grupos que comparten dicha vivienda, pero sin tener ese vínculo entre ellos.
            Como ejemplos de familia tenemos a la llamada familia nuclear (o tradicional) conformada por los progenitores e hijo o hijos; la familia extensa, que incluye a abuelos, tíos, primos y otros parientes consanguíneos o afines; la familia monoparental en la que hijo o hijos tienen sólo a progenitor padre o madre; la familia homoparental conformada por dos hombres o dos mujeres que actúan como padres/madres de su hijo o hijos; la familia de padres separados en la que un solo progenitor convive con el hijo o hijos o alternan entre ellos la convivencia; la familia ensamblada, reconstituida o mixta: en la cual uno o ambos miembros de la pareja actual tiene uno o varios hijos de parejas anteriores; la familia de acogida o adoptiva en la que los menores (no hijos, aquí) no son sus hijos, si no menores acogidos de forma legal mientras están tutelados por la administración; la familia sin hijos por elección en la que sus integrantes deciden no tener hijos,1 y la familia compuesta, integrada por varias familias nucleares comúnmente formada por otras familias tras la ruptura de pareja, donde el hijo, además de vivir con su madre y su pareja, también tiene la familia de su padre y su pareja, pudiendo llegar a tener hermanastros.

            Por cierto -acota en seguida Apolonio, el amigo de las etimologías-, el termino familia se acepta generalmente entre nosotros, como aquel grupo conformado por los padres y los hijos; sin embargo, la palabra familia deriva de la voz latina famulus que significa “sirviente o esclavo” y dicha palabra también equivalía a patrimonio, incluyendo a los demás parientes y a la servidumbre. Además, -continúa diciendo-, la dichosa palabra familia se identifica a su vez con la voz famus o hambre, hecho relacionable con que dentro del grupo (o familia) se saciaba el hambre de sus constituyentes por parte del jefe o padre, y de aquí mismo deriva a su vez la voz de pater familias de los romanos, el padre que alimenta al grupo dentro de una casa.2

            Sentía inquieta a Georgina, la sicóloga que coquetea con la astrología, por su mirada frecuente a su reloj que alternaba con la carta que incluía los componentes del buffet, así que me permití abrirle la puerta a la conversación -si se me permite decirlo así- y le pregunté: ¿Qué opinas de ello Georgina?        
         ¡Bueno! -dijo por fin- a mí me parece que el licenciado Miraflores tiene todo el derecho a conocer a su verdadero progenitor, no por razones de interés económico u otro que pudiera considerarse mezquino sino por razones de descendencia, de origen, de nexo con un pasado que desconocía. Al fin y al cabo, todos necesitamos sentirnos pertenecientes a algo, de sabernos parte de un continuum vital. Además, también es cierto que si busca ello quiere decir, a manera de una expresión íntima, que él se siente incompleto, que algo le falta, con independencia de que en su familia actual su padre no sea su padre biológico.
            También -continuó diciendo-, sobre los asertos que se han expuesto sobre los cambios que se suscitan actualmente en derredor del término familia, no debe tampoco olvidarse que dichos cambios afectan o influyen en la relación que los padres tienen con los hijos, no sólo desde el punto de vista emocional, sino desde la óptica filial sobre la que quizás deberíamos hablar un poco más. Recuérdese que la filiación es la relación que existe entre padres e hijos y sus consecuencias, particularmente jurídicas que de ellas emanen. Es, en otras sintéticas palabras, la procedencia de los hijos respecto a los padres como señala el diccionario de la Real Academia Española de la lengua, asunto que también ha cambiado aparejadamente con el de la familia.
            Todo ello parte de la base de que la unión entre dos personas (digámosle matrimonio) bajo el concepto intrínseco de que los seres humanos son seres sexuados: hombre y mujer o masculino y femenino. Esto es que los seres humanos nacen determinados, quiérase o no por el sexo al que pertenecen y que, mediante su unión (sexual, por supuesto) sustentan la supervivencia de la especie a través de su consecuencia: los hijos o familia. Ambos reunidos en y dentro de un grupo social que provee, lo que puede llamarse con toda propiedad, el proceso de la humanización. Este proceso constituye la columna vertebral iniciática de una interacción biológica-social de preservación de la especie humana.
            Insistimos entonces en que la filiación es la relación entre padres e hijos; y debe determinarse formalmente para generar efectos jurídicos, entre los que destacan la determinación de los apellidos, la obligación de los padres de proveer el adecuado desarrollo de los menores; así como, la de proporcionar alimentos, y los consecuentes derechos sucesorios, y a una nacionalidad.
 
           Seguidamente toma la palabra el doctor Adeodato (cuyo nombre significa entregado por Dios) quien se había mantenido callado saboreando sus enchiladas potosinas con gran regocijo (su habitus exterior o fisonomía daba clara cuenta de ello), diciendo que había estado muy atento a la plática y que todo ello resultaba muy interesante. Sin embargo -acotó-, dentro de estos temas de familia y filiación; es decir del asunto entre padres e hijos aún falta mucho que discutir, pero quisiera yo recalcar que nada se ha dicho de la procreación y, particularmente en estos tiempos de la tan llevada y traída globalización, sobre los métodos y técnicas innovadoras de los tratamientos de reproducción asistida o TRA.                
         De pronto, como si se hubiera escuchado un disparo de arma de fuego (¡por supuesto que estoy exagerando), terció la voz de Marcela, nuestra querida amiga economista, madre de tres hijos y extraordinaria conocedora de la cultura griega quien, a voz en cuello señaló:           ¡Nada de estos procedimientos es pertinente! Como bien lo ha señalado Lino Ciccone que, partiendo de la premisa de que el acto de amor conyugal es el único lugar digno de la procreación humana; entonces cualquier intervención en el proceso que excluya el acto conyugal, es éticamente inadmisible, e indigno de la procreación.

          Ricardo -terció interrumpiéndola-, diciendo socarronamente que, entonces, qué opinaba ella sobre el asunto de la Sagrada Familia en relación con esta aseveración de Ciccone. ¿Cómo se explica o resuelve entonces el problema de filiación en dicha familia?

          Marcela contestó, que ello no era tema y añadió -enfáticamente-, que el milagro o dogma de la Sagrada Familia es un asunto de fe y que, no aceptaba que este se mezclara con el asunto mundano de la procreación humana.

          Ricardo insistió y respondió que cómo era posible que una persona fuera trina, que una familia se conformara…

           ¡Basta!, replicó súbitamente Marcela subiendo el tono de su voz.

          Yo también tercié y les recordé, tratando de calmar los ánimos, que no debíamos polemizar sobre asuntos religiosos en estas charlas de café-desayuno, cuando ello encontrase y se enfrentara con un creyente y un no creyente firmemente anclado en su postura de fe o de razón.
            Les traje a colación también y a manera de distracción que, con la consagración del templo de la Sagrada Familia (para virar 180º el tema, de lo sacro a lo profano) hecha por el Papa Benedicto XVI, en Barcelona el 7 de noviembre de 2010, se permitió descubrir su belleza arquitectónica, representativa del modernismo catalán creado por Antonio Gaudí y el esplendor de la liturgia, como un ejemplo elocuente de la simbiosis entre fe y arte”.3 Esto, independientemente de mi arraigado ateísmo que, sin embargo, no me aparta de esta embelsante obra estética.

           Plutonio hizo uso de la voz nuevamente (perdón, rápidamente me corrigieron los amigos: ¡Se llama Apolonio!) diciendo que, regresando al tema inicial sobre la filiación, recuérdese que el viejo principio romano de mater semper certa est… (La madre siempre es cierta), aunque sigue siendo cierta, aunque con los avances científico tecnológicos actuales ya no se puede afirmar que su hijo sea efectivamente suyo pues podría tratar de haber sido sólo una madre substituta; por tanto, la filiación ahora deberá establecerse en primer lugar si se deriva de un vínculo matrimonial. Después, si se produjo mediante una técnica de reproducción asistida (TRA) homóloga o heteróloga...4
            Así, si se trata de una TRA homóloga, dentro del matrimonio, los padres biológicos coincidirán con los jurídicos.
            En el caso de TRA heteróloga dentro del matrimonio, el donante no tiene ningún vínculo jurídico. Y el hijo nacido se considera hijo del matrimonio donado. Pero también hay que considerar si ello ocurre en matrimonios hetero u homosexuales y… Bueno hay otras variantes que sería largo referir y que… ciertamente contravendrán y pondrán a prueba nuestra visión, concepción, entendimiento y percepción del mundo en que vivimos.

          Finalmente hicimos ¡Click! a las 11 a.m., pagamos la cuenta y dimos por terminado el café-desayuno y nos despedimos todos, uno a uno, como siempre de manera tolerante, cordial y afectuosamente; sin importar si somos altos o bajos, gordos o flacos, activos o sedentarios, viejos o no tanto, sinceros, mitómanos o mentirosos, serenos o petulantes, adeptos al fútbol o al ajedrez, quisquillosos o refinados, gustosos por la lectura o al trajín laboral, comerciantes o profesionistas, locuaces o retraídos, pensadores inquietos en el más allá o adaptados y conformes con el más acá; en fin, como somos y cada quién con sus filias y fobias…, pero amigos.
 
Porque, como lo refiere un viejo proverbio árabe: quien quiera buscar en el otro u otra al amigo o amiga perfecta, nunca logrará tener amigos.

Además, si así lo considera: más vale perder el tiempo con los amigos… que perder a los amigos con el tiempo.



1 . Tipos de Familias. En: https://es.wikipedia.org/wiki/Familia#Tipos_de_familias

2 . Familia. En: http://etimologias.dechile.net/?familia#:~:text=Es%20una%20palabra%20derivada%20de,de%20la%20casa%20del%20amo.

3 . Ignacio Aréchaga. Aceprensa. La simbiosis entre fe y arte. 8 de noviembre de 2010. Consultado en internet el 5 de mayo de 2022 en: https://www.aceprensa.com/religion/la-simbiosis-entre-fe-y-arte/

4 . Joaquina Gabriela Ruiz Burgos y Rubén Jaime Flores Medina. Las técnicas de reproducción asistida y sus efectos en la conceptualización legal de la maternidad, paternidad y filiación. DERECHO GLOBAL. ESTUDIOS SOBRE DERECHO Y JUSTICIA Año 2, Número 8, Marzo-Junio 2018, ISSN 2448-5128.

domingo, 1 de mayo de 2022

El Calendario Azteca.

 


Tlacatle tlatoanie ca ye otimotequili,
ca ye otimotlacotili,
ca ye ompopouh ca ye on ixtlauh in itcoca in imamaloca in matzin in motepetzin... 

Cuauhxicalli

Dr. Xavier A. López y de la Peña
 

            La traducción de las líneas iniciales escritas en náhuatl, son parte del Huehuetlatolli o “pláticas de los ancianos”, (recopilación de discursos-enseñanzas que los ancianos decían a los jóvenes, los maestros a sus estudiantes y los padres a sus hijos para aconsejarles, guiarles y educarles sobre las normas morales, sociales y creenciales dentro de su cultura azteca y que eran transmitidos de generación a generación) a partir del manuscrito MPM 4068.J83 de la Biblioteca de Bancroft de la Universidad de California, en Berkeley E.U.A., que nos ofrece el padre Ángel Ma. Garibay Kintana (1943)1, y dice así:

            Señor Rey, pues ya cumpliste con tu encargo, ya has trabajado como esclavo pues ya se realizó se cumplió el gobierno el mando de tu ciudad...


            Cuando se desconoce una lengua, el contenido de sus escritos resulta enigmático, fascinante e indescifrable y limita en gran medida el acercamiento al “conocimiento” que se nos brinda. El conocerla al fin tras denodados esfuerzos, resulta en una explosión de belleza inconmensurable y representa la llave que abre el cofre del tesoro de ese conocimiento inscrito en caracteres mucho tiempo atrás ignorados. Con ello, un jirón más del ropaje cultural de la humanidad con un tejido otrora desconocido tras el que se ocultaban celosamente, tanto el artesano como el telar y su entorno, ha sido dado a la luz.
            Otras veces, tenemos el conocimiento -por ejemplo- de que en el México prehispánico los sacrificios humanos como ofrenda a los dioses eran practicados como parte de un ritual de enorme trascendencia y, creo que, para muchas personas el conocer que sobre la piedra de los sacrificios el sacerdote abría el pecho del sacrificado para extraerle el corazón palpitante, es aún algo familiar.
            El padre Fco. Javier Clavijero se refería a estas prácticas diciendo que “el empleo más considerable del sacerdocio y el acto principal de la religión de los mexicanos eran los sacrificios humanos que hacían para merecer algún favor del cielo o en acción de gracias por los beneficios recibidos”.
            Sin embargo, no hay como las representaciones ideo-gráficas que nos ofrecen los códices para resumir, en unas cuantas figuras, tan enorme concepto con nombre y apellido -si se me permite decirlo así- de los protagonistas como podemos ver en la siguiente figura tomada del manuscrito mixteco o Códice Selden A, pág. 12, (realizado cerca del año 1560) que se encuentra en la Biblioteca de la Universidad de Oxford:
Códice mixteco
o Selden
           
En ella se observa -basándonos en la interpretación realizada por el Dr. Hermann Beyer2- que, sobre una “faja con almenas se asienta un techcatl o piedra para sacrificios humanos (temalácatl se nombraba a esta piedra, pero destinada específicamente al sacrificio gradiatorio) y sobre ella y de espaldas, a una víctima tendida. El sacerdote o ministro conocido generalmente como topiltzin es quien se encarga de la ejecución, apoya su cuerpo hendiendo con un cuchillo el pecho de la víctima abriendo una herida de la cual brota abundante sangre. Ambos personajes tienen sus nombres inscritos a la derecha con numerales e ideogramas que representan fechas del calendario; el hombre ritualmente sacrificado lleva el nombre de “13-ciervo” y el sacerdote el de “9-casa”. En la parte superior de la figura se observa la imagen de un dios solar recibiendo el corazón y sangre de la víctima llevada hasta él por dos figuras mitológicas: en la mano-garra de un águila al lado derecho, y en la mano de una deidad con caparazón de tortuga al lado izquierdo”.
            Una vez extraído el corazón de la víctima sacrificial, se le depositaba en un recipiente pétreo llamado cuauhxicalli (en español Cuauhtli=Águila, calli=Casa, por lo tanto, corresponde a la casa del águila) trátase de un vaso o recipiente de piedra usado por los aztecas para colocar los corazones de los humanos sacrificados en sus ceremonias).

            Uno de los monolitos pétreos más conocidos en México y en el mundo representativo de estos ceremoniales de sacrificio es, sin dudarlo, el llamado “Calendario Azteca”, tanto es así que su imagen representa el ícono de la cultura azteca y del propio Museo de Antropología e Historia en donde preside la sala Mexica.

            Trátase de un monolito-plataforma (Una piedra basáltica circular, de 3,56 m de diámetro y un peso de 25 toneladas) que, además de reunir fórmulas para el cómputo del tiempo y de claves para la interpretación de signos astrológicos, funcionaba a manera de techcatl o temalácatl, se utilizaba para recibir la sangre y los corazones de las víctimas; era, por tanto, un recipiente o cuauhxicalli, que cumplía simultáneamente con ambas funciones según se refiere en estudios recientes.3

           Este techcatl-cuauhxicalli o Piedra del sol, o Calendario azteca, es un monumento pétreo dedicado al culto solar cuya parte central se representa parcialmente en nuestras monedas de 10 pesos actuales.

            Esta obra del artífice prehispánico fue encontrada en 1790 al sureste de la actual Plaza de la Constitución en la ciudad de México. y por un tiempo se exhibió en el costado poniente de la torre occidental de la Catedral Metropolitana, hasta que en 1885 se llevó y guardó en el Museo Nacional de Antropología en un lado del Palacio Nacional. Hoy, esta soberbia pieza ocupa un sitio de honor en el Museo Nacional de Antropología e Historia de Chapultepec, y es considerado uno de los monolitos más conocidos sobre la cultura mexicana en el mundo como habíamos referido.

            Aparentemente esta piedra fue labrada en tiempos del rey Axayácatl, sexto rey (Tlatoani) de México,4 en el año de 1479 y estaba colocada en el Templo del Sol.5 Su enorme contenido ideo-gráfico simbólico, sin embargo, sigue siendo ajeno a muchos de nosotros a pesar de rodar en nuestras manos impresionado como moneda y utilizarle frecuentemente en nuestras transacciones comerciales.

            Si le observamos detenidamente y quizá con la ayuda de una lupa, veremos que la parte central está representada por un rostro, reconocido hoy como tonatiuh el numen solar quien lleva en la frente una banda adornada con 3 chalchihuites, la central con forma de corazón. Se observa que Tonatiuh tiene así mismo la boca abierta simbolizando que de él emanan los rayos de luz y el calor que da vida a la tierra y de ella también sale su lengua transformada en un cuchillo de sacrificio, el tecpatl o “cuchillo de pedernal” como si se mostrase ávido de incidir sobre el pecho de los mortales para recibir de ellos el manjar de su corazón y su sangre: su “vitalidad”. Es, por tanto, el símbolo del movimiento, del despertar de la conciencia, que tiene que ver con ese cruce de caminos.

            A la izquierda y derecha de la imagen de tonatiuh se observa una “garra” transformada en fauces que devoran un corazón y, complementando el marco se aprecian cuatro figuras rectangulares (Nahui-Ollin -cuatro-movimiento-) representando a los 4 soles, ya perdidos y que antecedieron al actual “quinto sol” central.

            Arriba a la izquierda está Ehecatonatiuh, “el sol del aire” representando a Quetzalcóatl, el norte como punto cardinal y con el símbolo de tecpatl (pedernal) para significar que los vientos eran tan cortantes como el filo de un cuchillo. A la derecha y arriba está Tlaltonatiuh o “sol de tierra”, cuyo punto cardinal es el sur, su elemento la tierra y el símbolo es el tochtli (conejo). Abajo a la derecha está Atonatiuh “dios de agua” cuyo punto cardinal es el oriente, su dios Tezcatlipoca y su símbolo Acatl (caña) y la estación el verano. Por último, abajo a la izquierda Tletonatiuh o “sol de fuego” representado por el dios Tonatiuh, punto cardinal poniente, estación del año que representa es la primavera y su símbolo calli (casa). En resumen, la representación simbólica de los elementos naturales: tierra, agua, aire y fuego; y de otra manera los cuatro puntos cardinales.

            Contiene más detalles que por ahora no referiremos pero que, al fin y al cabo, demuestran que el sistema calendárico de este pueblo mexica poseía era muy complejo ya que hacían coincidir el calendario religioso o ritual de 260 días (tonalpohualli), con otro solar de 365 días cada 52 años, en las llamadas Fiestas del Fuego Nuevo

            Así también el conocimiento de este sistema calendárico era utilizado por los sacerdotes en la práctica de la adivinación, dándole a los padres del recién nacido una genuina “carta astral” que indicaba su destino y la fórmula para sortear los obstáculos posibles que se le presentasen.

            De esta manera y de forma muy sencilla, hemos apreciado que las obras artísticas del pasado prehispánico perduran grabadas en nuestra cultura y en nuestras monedas -como la que analizamos-, como una liga en el contínuum del saber con nuestros antepasados, en un vínculo atemporal, aunque pocos nos demos cuenta de ello, lo admiremos y nos sintamos como sus orgullosos herederos.



1  Garibay KAM. Huehuetlatolli, Documento A. Tlalocan. (México) 1943;I(2):81.

2   Beyer H. Mito y simbolismo del México Antiguo. Sociedad Alemana Mexicanista. México, Tomo X, 1965:138 (figura tomada de aquí).

3  Solís, Felipe. “La Piedra del Sol”. Arqueología Mexicana. Núm. 41, Año 2000, pp. 32-39.

4  Clavijero FJ. Historia antigua de México. Ed. Porrúa, S. A. (Colección Sepan cuantos… No. 29)  México 1964:112.

5  Mitos y leyendas mexicanas. El Libro Español. México. 1963:128.